Entre abusos, engaños y desesperación: el calvario de una madre colombiana por su hijo preso en Venezuela

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Una madre colombiana vive una pesadilla tras la captura y condena de su hijo en Venezuela por tusi.

La historia de Mónica Reyes, narrada por El Tiempo, visibiliza el sufrimiento silencioso de muchas familias colombianas cuyo destino se ve truncado por la adversidad, especialmente cuando un ser querido es privado de la libertad en el extranjero. El drama de esta madre comenzó el 6 de septiembre de 2023, cuando su hijo de 31 años fue detenido en Venezuela por agentes de la División Contra Drogas de la Policía Nacional Bolivariana, a pocos metros del lugar donde residía provisionalmente. Según relató Reyes, en el momento de la detención el joven tenía 20 gramos de tusi, conocida como “cocaína rosada”.

El relato de la madre describe una serie de hechos perturbadores. Tras la captura, su hijo fue víctima de violencia física extrema: amarrado con cadenas, envuelto en una colchoneta y brutalmente golpeado con un bate en las costillas. Según su testimonio, los agentes también le colocaron encima una bolsa que aparentaba contener marihuana y le propinaron agresiones hasta dejarlo inconsciente dos veces. Este dramático testimonio no solo sugiere malos tratos, sino también una profunda vulnerabilidad para los prisioneros extranjeros atrapados en sistemas judiciales ajenos y, en ocasiones, opacos.

Las irregularidades se acrecentaron durante el proceso judicial. El joven se sorprendió en la audiencia de Apertura de Juicio Oral y Público al descubrir en el expediente que lo acusaban de portar 78 gramos de tusi, una cantidad muy superior a la consignada al momento de su arresto. Esta discrepancia alimentó las sospechas de manipulación en el proceso y agravó la incertidumbre de la familia.

El caso dio un giro aún más doloroso cuando la expareja venezolana del detenido contactó a la familia colombiana con una supuesta solución: les propuso entregar 11 millones de pesos a un alguacil, al fiscal del proceso y al juez para conseguir la liberación.

La familia, sumida en la angustia y la desesperación, reunió más de 10 millones de pesos a través del esfuerzo conjunto de los hijos de Reyes. Creyeron estar a punto de finalizar su pesadilla, pensando que el pago resolvería su situación. Sin embargo, todo resultó ser una estafa. Ya en la cárcel, el joven relató que firmó una boleta de libertad y le pidieron esperar una revisión que nunca llegó. Al buscar respuesta en el juzgado, la madre recibió el golpe final: su hijo había sido condenado a 15 años de prisión por tráfico ilícito de sustancias estupefacientes y psicotrópicas en primer grado.

La sentencia profundizó el sufrimiento de la familia, que además de perder a un ser querido, quedó devastada emocional y económicamente. Mónica Reyes ahora lucha desde Colombia y clama por acompañamiento institucional, solicitando a la Cancillería la orientación necesaria que abra la posibilidad de repatriar a su hijo y brindarle una nueva esperanza ante un sistema judicial extranjero que, según su percepción, no garantizó los derechos de su hijo.

En medio de denuncias de abuso policial, engaño y arbitrariedad judicial, la familia continúa buscando justicia y el respaldo de las autoridades colombianas para enfrentar un proceso que ha trastocado sus vidas y que recuerda los impactos profundos que viven quienes enfrentan casos similares, solos y lejos de casa.

¿Qué significa “tusi” y por qué es relevante en este caso?

El término “tusi” hace referencia a una droga sintética conocida popularmente como cocaína rosada por su color. Su aparición en el expediente judicial y la discrepancia en la cantidad reportada son aspectos clave en el caso, pues determinaron el tipo y la gravedad de la acusación en contra del joven. La diferencia entre los 20 gramos que portaba según su madre y los 78 gramos mencionados en el expediente impactó directamente en la condena emitida y en la percepción de justicia.

La relevancia de aclarar el significado de tusi y cómo se vinculó el caso con su posesión reside también en comprender el contexto de criminalización en Venezuela, así como la importancia de garantías mínimas en el debido proceso de ciudadanos extranjeros. ¿Qué apoyo concreto puede ofrecer la Cancillería colombiana en estos casos y cuáles son los caminos legales para lograr la repatriación?


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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