Juicio en apelación por los asistentes del Agrupación Nacional: la Fiscalía formula sus peticiones

Mundo
Tiempo de lectura: 5 min
por: 

France 24 la componen cuatro cadenas mundiales de información continua (en francés, árabe, inglés y español), que emiten las 24/7 en 355 millones de hogares en los 5 continentes. France 24 cuenta con 61,2 millones de telespectadores semanales (medición realizada en 67 países de los 183 en los que se emite al menos una de las cadenas) y es el primer canal internacional de noticias en el Magreb y en África francófona. Su redacción, compuesta de 430 periodistas con más de 35 nacionalidades distintas, ofrece desde París un enfoque francés sobre el mundo y se apoya en una red de 160 corresponsalías que cubren prácticamente la totalidad de los países del mundo.

Visitar sitio

Las peticiones de la Fiscalía General en el juicio en apelación por el caso de los asistentes parlamentarios del Agrupación Nacional se conocerán este martes en París, un momento determinante para Marine Le Pen, cuya eventual inhabilitación podría condicionar su candidatura a las presidenciales de 2027.

Se acerca el epílogo para Marine Le Pen. Las peticiones de la Fiscalía General contra Marine Le Pen, el Agrupación Nacional y diez dirigentes del partido se esperan el martes 3 de febrero por la tarde, en el juicio en apelación en París sobre los asistentes parlamentarios europeos del Agrupación Nacional, en el que la líder de extrema derecha se juega su candidatura a las presidenciales de 2027.

Tras 11 días de debates, los dos abogados generales prevén cerca de seis horas para, salvo sorpresa, demostrar la culpabilidad de los acusados por malversación de fondos públicos entre 2004 y 2016.

En concreto, se trata de los sobres del Parlamento Europeo destinados a remunerar a los asistentes de los eurodiputados del Agrupación Nacional (convertido en Rassemblement National), cuya actividad habría beneficiado únicamente al partido.

Leer tambiénCuatro claves del juicio en apelación de Marine Le Pen en Francia

Una eventual pena de inhabilitación, muy observada

Los dos representantes de la acusación, Stéphane Madoz-Blanchet y Thierry Ramonatxo, deberán después solicitar las penas correspondientes para cada uno de los acusados.

El 31 de marzo, el tribunal correccional condenó a Marine Le Pen a cuatro años de prisión, dos de ellos firmes, y a una multa de 100.000 euros, y sobre todo a cinco años de inhabilitación con ejecución inmediata.

La líder de la extrema derecha podría concurrir a la elección presidencial de 2027 con la condición de que una eventual pena de inhabilitación sea inferior a dos años y de que el tribunal de apelación, que dictará su decisión “de aquí al verano”, no la condene al uso de un brazalete electrónico, percibido como incompatible con la posibilidad de llevar a cabo una campaña.

Eurodiputados que “trabajaban de verdad, pero no en los encasillados correctos”

En manos de la acusación, un expediente que sacó a la luz la pobreza de las pruebas del trabajo que los asistentes habrían realizado para sus cargos electos, además de correspondencias equívocas, incluso incriminatorias. Marine Le Pen lo considera “desequilibrado”.

Los debates de fondo, concluidos el lunes, confirmaron el funcionamiento cuando menos caótico del partido y de sus eurodiputados respecto a estos “asistentes”.

El primero en declarar ante el tribunal hace tres semanas, el excargo electo Fernand Le Rachinel, explicó que esos colaboradores “trabajaban de verdad, pero no en los encasillados correctos”, y que era Jean-Marie Le Pen, presidente del partido hasta que su hija Marine lo sucedió en 2011, “quien decidía”.

Después, el eurodiputado Nicolas Bay “reconoció” que su asistente, Timothée Houssin, lo “ayudó” en sus “actividades políticas nacionales”; o el diputado Julien Odoul, que admitió “no haber trabajado” durante los primeros meses de mandato para la eurodiputada Mylène Troszczynski, de quien supuestamente era asistente.

El alcalde de Perpiñán, Louis Aliot, habló de un “gran desorden” en el partido en la época de los hechos, mientras que Bruno Gollnisch concedió que había aspectos criticables en esa “organización”, pero no “un sistema”, “eso suena delictivo”.

“Beberé el cáliz hasta las heces”

Por su parte, Marine Le Pen impugnó desde el inicio del juicio toda “intención” de cometer una infracción, alegando su “buena fe” y señalando de paso a “la administración del Parlamento Europeo“, que según ella era “mucho más flexible” entonces que ahora.

El 21 de enero, al término de su interrogatorio de 13 horas iniciado el día anterior, resumió: “¿Estaba relacionado con la desorganización (del partido)? Tal vez. ¿Sintieron unos y otros que estaban cometiendo un delito? Estoy convencida de que no. ¿Cometió el partido un delito de manera intencional? Creo que no”, y añadió que “si hubo asistentes que hicieron beneficiar al partido de su fuerza de trabajo, no digo que fuera voluntario por su parte”.

Desde entonces, la líder de la extrema derecha se pregunta si logró “dejar huella” en este juicio. En particular frente a los dos abogados generales, de palabra medida, pero de quienes duda que muestren indulgencia.

La triple candidata derrotada en la presidencial aseguró que asistiría a las peticiones, así como a los alegatos de los abogados del Parlamento Europeo, el martes por la mañana. “Beberé el cáliz hasta las heces”, susurró el lunes a varios periodistas.

No tiene intención, en cambio, de volver a tomar la palabra hasta el final del juicio, el 12 de febrero, tras los alegatos de la defensa. 

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo