Cómo jóvenes iraquíes se convierten en carne de cañón de Rusia para morir en Ucrania

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¿Cuánto vale la vida de un joven iraquí? “3.000 dólares al mes”: ese es el precio que se paga por servir a una patria de adopción, Rusia. Desde Bagdad hasta Moscú, con la guerra en Ucrania como telón de fondo, se han desarrollado redes de reclutamiento para el ejército ruso. Algunas operan en la sombra, otras a cara descubierta.

Por Sami Boukhelifa

“¿Eres joven, gozas de buena salud y tienes entre 18 y 40 años? Firma un contrato con el ejército federal ruso. A cambio, recibirás una prima por alistamiento de entre 8.000 y 30.000 dólares y un salario de casi 3.000 dólares al mes”. El mensaje va acompañado de una imagen: un soldado en acción, en un escenario sombrío y dramático, con uniforme moderno, chaleco táctico, casco y un sofisticado rifle de combate.

Estos anuncios se difunden regularmente en grupos de la aplicación de mensajería Telegram. Se facilitan varios números de teléfono con el prefijo (+7), el de Rusia. Se anima a los posibles reclutas a que se pongan en contacto con ellos. ¿El objetivo de la publicidad? Los países de Oriente Próximo y Oriente Medio.

Uno de los grupos se llama en ruso y en árabe “Sadyq Russia” (“amigo de Rusia”). Los reclutadores también prometen la obtención de un pasaporte ruso. Técnicamente, el recluta ya no sería un combatiente extranjero, sino un ciudadano ruso recién naturalizado.

Reclutados en la sombra, enviados al frente

Tres mil dólares al mes es una suma considerable para muchos jóvenes iraquíes, donde el salario medio apenas supera los 500 dólares. Pero en Bagdad, no todos están dispuestos a ir a las trincheras, bajo las bombas. Los reclutadores adaptan entonces sus métodos. Se crean redes de reclutamiento opacas. Las agencias de viajes iraquíes sirven de tapadera, ofreciendo visados de estudios o contratos de trabajo “en la vida civil” en Rusia.

En junio de 2025, Firas (el nombre ha sido cambiado), un joven iraquí, se dejó convencer. “Nunca me dijeron claramente que iba a luchar en Rusia. A dos amigos y a mí nos ofrecieron salarios muy atractivos. Era un contrato de un año, con un sueldo de 3.000 dólares al mes, para trabajar como conductor de camión”, cuenta.

Al llegar a Moscú, afirma que se reunió con otros iraquíes, pero también con sirios, libaneses y ciudadanos de países africanos. “Desde Moscú, subimos a un autobús y viajamos durante casi 18 horas”, recuerda Firas, que fue enviado al Donbás. “Estábamos en medio del bosque, nos confiscaron los teléfonos y nos pusieron ante un hecho consumado. Nos habíamos convertido en miembros del ejército ruso. Te dicen: ‘Sirves o mueres’. Si te niegas a servir, te ejecutan. Para ellos, no éramos más que carne de cañón, entregados a los bombardeos”.

En octubre de 2025, un dron ucraniano atacó su posición. Uno de sus amigos iraquíes murió. Él resultó herido por una esquirla en la parte posterior del cráneo. Declarado no apto para el servicio, afirma haber regresado a Irak por su cuenta.

Precariedad y opacidad

Oficialmente, Bagdad ha optado por la neutralidad en la guerra entre Rusia y Ucrania. Por lo tanto, Irak no apoya ni a Moscú ni a Kiev. Pero en un país que apenas se está recuperando de dos décadas de conflictos, poderosas milicias chiitas coexisten con el Gobierno. Creadas en 2014 para combatir al Estado Islámico, estas milicias se han integrado desde entonces en las fuerzas iraquíes. Su peso político es considerable y algunas son conocidas por su cercanía a Moscú.

“Estas milicias no son leales a Irak. Han jurado lealtad a Irán y gravitan en el espectro de los aliados de Teherán y, por tanto, de Rusia. También se sabe que una de estas milicias, Al-Noujabaa, es cercana a Moscú”, explica Mohaned Al Janabi, profesor de ciencias políticas en Irak. “El jefe de la milicia Al-Noujabaa, Akram al-Kaabi, fue recibido en el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso. Esta milicia luchó junto a los rusos en Siria y mantenía vínculos con los mercenarios del grupo Wagner”, agrega.

El investigador estima que alrededor de 1.500 iraquíes podrían estar desplegados en Rusia. También afirma que Ucrania estaría reclutando a jóvenes en Irak a través de sus propios canales. Ante estas prácticas, Bagdad ha creado una comisión de investigación encargada de esclarecer estos reclutamientos.

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