Cuba revive su pesadilla energética: apagones, leña y ayuda de China en medio de una crisis sin precedentes
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las audiencias de piezas multimediales informativas, de tendencias y de otros recursos destinados a mejorar la calidad de vida del individuo. El Colombiano hace parte de Periódicos Asociados Latinoamericanos (PAL), al que pertenecen otras importantes casas editoriales de Latinoamérica.
Visitar sitioCuba enfrenta apagones de hasta 18 horas tras perder su mayor fuente de petróleo subsidiado.
Cuba atraviesa una de las crisis energéticas más graves de las últimas décadas, caracterizada por prolongados apagones, la suspensión casi total de importaciones petroleras y una creciente presión internacional. Según información de El Colombiano y la BBC, la raíz del problema se encuentra en una dependencia histórica del petróleo importado: mientras la isla necesita unos 110.000 barriles diarios para sostener su economía, la producción interna apenas alcanza los 40.000 barriles al día. Esta diferencia obligó por años a recurrir a aliados como Venezuela, cuya provisión fue vital durante los 2000 y 2010 para mantener activa la maquinaria productiva cubana.
Durante ese periodo, el gobierno de Caracas suministraba combustible en condiciones preferentiales, llegando a despachar hasta 100.000 barriles diarios que sostenían tanto el funcionamiento industrial como la vida cotidiana en Cuba. Sin embargo, la situación cambió drásticamente con la crisis política en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026. La isla dejó de recibir su principal flujo de petróleo subsidiado, justo en medio de un endurecimiento de las restricciones estadounidenses. La orden ejecutiva firmada por el entonces presidente Donald Trump amenaza con aplicar aranceles adicionales a todo país que suministre crudo a Cuba, disuadiendo así nuevos envíos.
El golpe a la economía cubana fue inmediato. Por primera vez desde 2015, el país atravesó un mes sin recibir petróleo importado, excepto un único cargamento desde México, profundizando una crisis sin precedentes. Las plantas eléctricas, muchas con décadas de antigüedad y sometidas a averías recurrentes, no estaban en condiciones de responder a la emergencia. Los cortes de electricidad alcanzaron hasta 18 horas diarias y la población, como resultado, ha tenido que regresar al uso de carbón y leña para las labores diarias, situación que remite al ‘Periodo Especial’ tras el colapso soviético en los años noventa.
En este contexto, la crisis va más allá de los problemas energéticos y toca aspectos estructurales del sistema cubano: la falta de inversión en energías renovables, la escasez de infraestructura moderna y una vulnerabilidad profunda ante variaciones del contexto internacional. La intervención de China ha cobrado especial relevancia. Según el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, Pekín mantendrá su apoyo financiero, político y alimentario a La Habana. Aun así, la ayuda, que incluye 80 millones de dólares y 60.000 toneladas de arroz, solo cubre necesidades inmediatas y no soluciona el fondo de la problemática energética.
El respaldo chino también es un claro mensaje geopolítico en medio de presiones estadounidenses, apuntando a la importancia estratégica de Cuba en la región. Analistas consultados por El Colombiano señalan que, aunque representa un alivio parcial, la verdadera solución requiere una transformación de la matriz energética cubana o la diversificación de fuentes de suministro internacionales, lo que aún luce como un reto mayúsculo para las autoridades.
¿Por qué se compara la actual crisis energética de Cuba con el 'Periodo Especial'?
El término “Periodo Especial” hace referencia a la crisis vivida en Cuba durante la década de 1990, cuando la isla enfrentó una aguda escasez de combustibles tras el colapso de la Unión Soviética, su principal proveedor energético. Durante aquellos años, la economía cubana se contrajo profundamente, el racionamiento se generalizó y la población tuvo que adaptarse a condiciones de vida muy precarias, recurriendo a la leña y el carbón para cocinar, dada la falta de gas y electricidad.
El paralelismo con la situación actual radica en la frecuencia y duración extrema de los apagones diarios, la vuelta forzada a métodos tradicionales de cocción y la ausencia de un respaldo energético extranjero sostenido. Así, el recuerdo del ‘Periodo Especial’ reaparece no solo como referencia histórica, sino como advertencia de los riesgos estructurales asociados a una economía dependiente de socios externos y vulnerable a sanciones internacionales.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Recomendados en Mundo
Te puede interesar
Sigue leyendo