China restringe sus exportaciones de tierras raras a Japón y aumenta las tensiones

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Tras endurecer los controles sobre las exportaciones de productos de doble uso, China restringe ahora el envío de tierras raras a Japón. Estos metales estratégicos se han convertido en una palanca política en un contexto de tensiones en torno a Taiwán.

Con Cléa Broadhurst, corresponsal de RFI en Pekín

Las tierras raras, metales críticos indispensables para los coches eléctricos, los semiconductores o los equipos militares, son ahora objeto de controles más estrictos a la exportación. Esta decisión se produce pocos días después de que Pekín anunciara un endurecimiento de las normas sobre los bienes de doble uso, civiles y militares. Una clara señal política, en un contexto de tensión diplomática.

Pekín sanciona a Tokio tras las declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi, que mencionó una posible implicación japonesa en caso de conflicto en torno a Taiwán. Para China, estas declaraciones cruzan una línea roja.

Según varias fuentes industriales, las licencias de exportación a Japón quedarían congeladas, en particular para las tierras raras pesadas y los imanes de alto rendimiento.

Japón, preocupado por sus cadenas de suministro

Resultado: la industria japonesa está preocupada por sus cadenas de suministro. Japón fabrica imanes, pero sigue dependiendo en gran medida de China para las materias primas, a pesar de los esfuerzos de diversificación realizados desde la crisis de 2010.

Si estas restricciones se prolongan, podrían costar hasta 17.000 millones de dólares a la economía japonesa. Una nueva demostración de la capacidad de Pekín para convertir su dominio industrial en un arma diplomática.

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