El folclor colombiano pierde a una de sus más grandes e irremplazables figuras. Sonia Bazanta Vides, conocida universalmente como Totó la Momposina, falleció a los 85 años en la ciudad de Celaya, México, donde se encontraba acompañada por su hija Angélica y sus nietos. La triste noticia fue confirmada a este medio por su mánager, Carolina Gotok.
La icónica cantante, bailarina y compositora, nacida en Talaigua (Bolívar), dedicó más de cinco décadas de su vida a rescatar, dignificar y exportar los sonidos de la identidad nacional. Desde los años 70, Totó recorrió decenas de países en Europa, América y Asia, convirtiéndose en la embajadora suprema de ritmos tradicionales de las cantadoras de las riberas del río Magdalena, como la cumbia, el porro, el mapalé y el bullerengue.
De acuerdo con las primeras informaciones entregadas por su equipo de trabajo, los familiares de la artista que residen en el exterior ya coordinan su viaje a Colombia para despedirla como la institución cultural que es.
El próximo 27 de mayo, el cuerpo de la legendaria artista será trasladado a Bogotá, donde permanecerá en cámara ardiente en el Capitolio Nacional. Allí, la ciudadanía podrá darle el último adiós en una ceremonia que contará con la presentación de su agrupación histórica, ‘Los Tambores de Totó’, un tributo que promete hacer vibrar la capital con los sonidos de la tierra que tanto amó.
El histórico Festival Cordillera de 2022, celebrado en el Parque Simón Bolívar de Bogotá, fue el último gran escenario que pisó Totó la Momposina en Colombia. Tras esa memorable presentación, la artista anunció su retiro oficial de la vida pública debido a un complejo diagnóstico de afasia, un trastorno cognitivo que afectaba su lenguaje y que la obligó a cuidar de su salud en la intimidad de su hogar.
Totó deja un vacío inmenso en la cultura, pero un legado indestructible que pavimentó el camino para todas las nuevas generaciones de la música colombiana en el exterior.