Razones para no perderse a Korn en Colombia: desde pintas callejeras hasta ritmos desgarradores

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Tiempo de lectura: 6 min
Escrito por:  Santiago Buenaventura
Actualizado: 2026-05-01 23:37:39

La emblemática banda de nu metal regresa por tercera vez a territorio nacional, en un espectáculo que promete energía, melancolía y rudeza en el Medplus.

Se viene el caos en Bogotá… o eso es lo que esperan con ansias más de 20.000 almas este 2 de mayo cuando Korn (o KoЯn, como le gusta escribirlo a la propia banda) se presente en el coliseo Medplus. La agrupación de Bakersfield, California, regresa a Colombia después de casi 10 años, luego de tocar por última vez el 17 de abril de 2017, en el Chamorro Entertainment City Hall de la capital.

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Aunque pasan los años, la energía en Jonathan Davis, James Shaffer, Brian Welch y Ray Luzier se mantiene intacta para seguir mostrando poder en cada una de sus canciones, como si el tiempo para ellos se hubiese detenido entre las décadas de los 90 y de los 2000.

Ahora, el ritual de brincos, pogos y meneos de cabezas está pactado para que los miles de fanáticos de Korn se deleiten y enloquezcan durante casi seis horas. Es por eso que Pulzo dejó cinco razones por las que cualquier fanático de Korn no puede perderse de ese rito al dolor y la melancolía. Así que si ya tiene su boleta, solo queda por preguntarle: ¡¿’Are you ready’?!

 

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¿Por que hay que ir al concierto de Korn este 2 de mayo en el Medplus de Bogotá?

Desde brincar de inicio a fin, a ver los ‘outfits’ más extravagantes hasta un escenario que lleva al pasado, acá están cinco argumentos para no perderse una valiosa cita… y posiblemente las razones sean muchas más:

1. La identidad extravagante a través de las vestimentas

Si hay algo que identifica a Korn es que sus pintas no están ni cerca de lo formal. De hecho, hasta se alejan de las botas, chalecos de jean, chaquetas de negro o tachuelas que caracterizan a los géneros más icónicos del metal como lo son el thrash o heavy.

Los estadounidenses van en contravía de todas esas etiquetas y optan por unos estilos más de callejeros y poco usuales en géneros musicales que evocan rudeza. Ellos están mejor en pantalones anchos; camisas de cuadros abotonadas hasta el cuello o gorras o pañoletas en la frente.

Por supuesto, tampoco pueden faltar las icónicas sudaderas de Adidas, pantalonetas con medias hasta las canillas y las ‘estileras’ zapatillas campus. Y claro, las rastas, trenzas y ‘piercings’ complementan esa irreverencia de quienes querían romper el molde.

2. La nostalgia de sentirse joven, aún cuando las rodillas gritan lo contrario

El nu metal cayó como anillo al dedo para aquellos que entre los 90 e inicios de los 2000 estaban en su juventud y buscaban romper el molde de su cotidianidad. Los gritos de ira, dolor y melancolía de Jonathan Davis fueron perfectos para aquellos que querían escapar y ser, eso, jóvenes.

Ahora, esos fanáticos tendrán la oportunidad de quedar atrapados en aquellos años de gloria y volver a la nostalgia de su juventud, cuando hacían ‘skate’ en las plazoletas o iban a bares, de esos con poca ventilación, a brincar y golpearse con desconocidos al ritmo de los desgarros en las guitarras.

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3. Unos teloneros ideales para calentar motores

Aunque Korn será el plato fuerte de la noche, es imposible ignorar lo que será la antesala en el Medplus, pues promete energía muy parecida a la del evento central (incluso más, según el gusto de cada quien).

Sobre las 6:45 de la tarde estará la crudeza de Seven Hours After Violet, banda estadounidense que también permitirá saltar y hacer los famosos ‘moships’. Esta banda tiene un valor extra al ser liderada por Shavo Odadjian, el bajista de nada más y nada menos que System of a Down, otra legendaria banda de nu metal y que para estas épocas en 2025 tuvo un memorable concierto en El Campín.

Ya sobre las 8:00 p. m., el turno para subirse a la tarima será de Spiritbox, agrupación de metalcore canadiense que tendrá los ‘screamos’ y melodías por parte de la vocalista Courtney LaPlante.

Así que si es fanático de Korn, muy seguramente estos dos teloneros le darán razones de sobra para que meta nuevas bandas a su llavero de favoritas.

4. Escenario que transporta a videos musicales

La escenografía para los californianos trae una estética sencilla, pero poderosa. Tapetes persas en el suelo, enormes bafles y unas pantallas que te meten a los videoclips que salían todas las noches en MTV.

A ello se suman los efectos de luces que apuntan hacia todos lados y que dramatizan orificios de balas en paredes, como si quisieran meter al público a los juegos de niños de ‘Freak on a leash’. Además, se suma el característico micrófono de Jonathan Davis, una obra que muestra a un androide.

5. Energía de principio a fin, nada más que agregar

Quienes han visto las apariciones de Korn en Woodstock de 1999, Fuji Rock de 1998, entre otros conciertos, saben lo que se vive allí. El público se vuelve una fuerte marea que baja del suelo para volver a ascender, mientras los pogos parecen remolinos que arrastran a quienes quieren descargar su furia.

Además, el poder en el escenario, con los integrantes meneando sus trenzas por todos lados complementa una gran velada.

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