El detalle (que no se vio) en el cruce entre Paloma Valencia y Claudia López: ¿nueva alianza?
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Las candidatas se saludaron de "puñito" y muy sonrientes tras el debate en Teleantioquia. Valencia no ocultó su interés en los votos de la exalcaldesa.
En la política colombiana, los gestos suelen decir más que las palabras. Tras el debate presidencial de este jueves 7 de mayo en Teleantioquia, las cámaras captaron un momento que dejó a más de uno con la boca abierta: Paloma Valencia, ganadora de la Gran Consulta por Colombia, y Claudia López, exalcaldesa de Bogotá, se saludaron con un choque de puños y una sonrisa de complicidad que ya recorre las redes sociales.
Este saludo, que se ha vuelto el sello personal de Valencia en su campaña de 2026 para demostrar que está dispuesta a “sumar”, cobra especial relevancia tras sus recientes declaraciones en Semana. En entrevista con Vicky Dávila, la senadora del Centro Democrático fue contundente sobre sus intenciones de cara a una segunda vuelta.
A pesar de las marcadas diferencias ideológicas que las han distanciado por años, Valencia reconoció que el objetivo común de evitar una continuidad del Gobierno de Gustavo Petro podría unir caminos. “Si necesitamos los votos de Claudia para ganar, yo quiero los electores de Claudia”, aseguró la candidata, dejando la puerta abierta a una posible adhesión.
Incluso, la senadora reveló detalles de su círculo íntimo en el Congreso que trascienden las banderas políticas. Aunque negó conversaciones oficiales con la campaña de López, admitió ser “muy amiga de Angélica Lozano”, esposa de la exalcaldesa. “Siempre hablo con ella”, confesó, subrayando que su relación con Claudia es de respeto tras compartir cuatro años en el Senado.
Paloma Valencia parece decidida a pescar en todos los ríos. No solo aspira a los votos de la Alianza Verde, sino que afirmó tener incluso a “petristas arrepentidos” en sus filas. “Yo tengo petristas arrepentidos votando por mí y aspiro a los electores de Petro”, añadió, reforzando su idea de que la prioridad es un cambio de rumbo para el país.
El “puñito” simbólico en Medellín no es solo un saludo; para muchos analistas, es la señal de que las líneas rojas entre la derecha y el centro se están borrando ante la urgencia de las elecciones del próximo 31 de mayo.
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