Dueños de gatos tendrían problemas por práctica muy común en conjuntos: multa de $ 233.452
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Visitar sitioLas personas que tengan este tipo de mascotas e incumplan con las medidas impuestas por el Código de Policía, tendrán que pagar la sanción.
La tenencia responsable de gatos en conjuntos residenciales exige una atención constante por parte de quienes deciden incorporarlos como animales de compañía. No se trata únicamente de una decisión personal, sino de una responsabilidad que tiene implicaciones jurídicas y comunitarias, especialmente en el marco de la propiedad horizontal. La convivencia en estos espacios demanda el cumplimiento de reglas claras orientadas a prevenir conflictos y a evitar la intervención de las autoridades o de los órganos de administración del conjunto.
(Vea también: Multa de $ 933.816 que impondrán a personas en conjuntos por mala práctica recurrente en Colombia)
En Colombia, la materia está regulada por la Ley 1801 de 2016, conocida como el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Esta norma establece disposiciones relacionadas con la tenencia responsable de mascotas y fija obligaciones para los propietarios de animales domésticos, con el fin de garantizar el respeto por los espacios comunes y la seguridad de los residentes en el régimen de propiedad horizontal.
De acuerdo con los artículos 116, 117 y 118 del Código, el tránsito y la permanencia de mascotas en las zonas comunes de los conjuntos residenciales no están prohibidos. Sin embargo, la ley exige que los animales permanezcan bajo condiciones que aseguren su control y manejo adecuado durante su estancia en estos espacios. Esta obligación aplica tanto para perros como para gatos, en igualdad de condiciones.
En consecuencia, permitir que un gato deambule libremente por áreas comunes sin supervisión constituye una conducta contraria a las reglas de convivencia. Esta práctica puede generar molestias entre vecinos, ocasionar daños materiales y derivar en conflictos que afecten la armonía del conjunto. Asimismo, la circulación sin control puede provocar enfrentamientos con otros animales o situaciones que comprometan la seguridad y la salubridad del entorno residencial.
La responsabilidad por los actos del animal recae directamente sobre su propietario. Si el gato causa perjuicios a personas, bienes o a otras especies dentro del conjunto, el dueño deberá responder por los daños ocasionados, sin perjuicio de las sanciones administrativas a las que haya lugar. Por ello, la vigilancia permanente y el uso de elementos adecuados de transporte o sujeción no son opcionales, sino exigencias legales.
Multa que deben pagar los dueños de gatos por circulación libre en zonas comunes de conjuntos
El artículo 118 del Código dispone que los felinos deben ser transportados en maletines, guacales o portar collares diseñados específicamente para su manejo. Esta medida también se extiende a su permanencia en zonas comunes, donde deben permanecer bajo control efectivo de sus propietarios.
Si un gato circula libremente sin supervisión y ocasiona daños o representa un riesgo para otros residentes o animales, los afectados pueden presentar una queja ante el consejo de administración del conjunto residencial. En caso de que no se adopten correctivos internos, es posible acudir ante la Policía Nacional de Colombia para interponer la denuncia correspondiente.
(Lea también: Arrendatarios con mascotas tendrán importante alivio)
Las autoridades competentes, conforme a la normativa, pueden imponer sanciones económicas. Para 2025, la multa por este tipo de comportamiento puede ascender hasta cuatro salarios mínimos diarios legales vigentes, lo que equivale aproximadamente a 233.452 pesos. Esta sanción busca desincentivar conductas que afecten la convivencia y reforzar la obligación de control por parte de los propietarios.
Adicionalmente, los consejos de administración de las propiedades horizontales pueden establecer sanciones internas, siempre que estas hayan sido aprobadas por la asamblea de copropietarios y estén consignadas en el reglamento o en los estatutos del conjunto. Tales medidas pueden incluir llamados de atención, multas internas o restricciones adicionales, en la medida en que no contravengan la ley.
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