Drummond Energy prioriza fracking para extraer gas natural no convencional en Cesar y deja proyecto de regasificadora
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Noticias sobre Valledupar, el Cesar y el vallenato: artículos, videos, fotos y el más completo archivo de noticias de Colombia y el mundo en El Pilón.
Visitar sitioSegún cálculos de la ANH, las inversiones del sector podrían superar los USD 10.000 millones en la zona.
Drummond Energy ha decidido enfocar de nuevo sus operaciones en la explotación de reservas de gas natural no convencional, especialmente mediante el uso del fracturamiento hidráulico, conocido como fracking, en el departamento del Cesar. Así lo expuso el gerente de la compañía en una entrevista con El Tiempo, donde precisó que este cambio estratégico implica abandonar el proyecto para la construcción de una planta regasificadora en Magdalena y priorizar la extracción del gas de esquisto (shale) en la formación La Luna, ubicada en la cuenca Cesar-Ranchería. De acuerdo con estimaciones técnicas citadas por el directivo, esta área podría contener hasta 20 tera pies cúbicos de gas natural recuperable, volumen que multiplicaría por diez las reservas conocidas en el país.
La apuesta de Drummond no es menor si se consideran los contratos vigentes: la empresa cuenta con cuatro acuerdos específicos bajo la minuta de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para el desarrollo de proyectos de fracking, adicionalmente mantiene un contrato de asociación con Ecopetrol y otro convencional para la explotación de gas asociado a mantos de carbón. Las operaciones proyectadas se concentrarán en terrenos planos y despejados de los municipios de Chiriguaná, La Jagua de Ibirico, El Paso, Becerril, Agustín Codazzi y Bosconia, dejando fuera de consideración parques naturales y zonas con relieve montañoso.
En la misma entrevista, el vocero recalcó que el país ya cuenta con un esquema contractual y un marco regulatorio técnico consolidado durante más de 15 años por parte del Ministerio de Minas y Energía. Actualmente, la materialización de estos proyectos depende de la aprobación de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), ya sea para modificar permisos existentes o para tramitar aquellos que sean necesarios para nuevas actividades. La intención de Drummond es avanzar con diálogos formales cuanto antes y perforar el primer pozo en menos de un año, haciendo énfasis en la necesidad de contar con reglas de juego estables a largo plazo y un régimen fiscal competitivo. Según lo expuesto, lograr condiciones comparables con países como Estados Unidos o Argentina sería clave para atraer inversiones que, durante el periodo presidencial de Abelardo De La Espriella, podrían alcanzar los 10.000 millones de dólares sumando a todos los operadores del sector.
Frente a inquietudes ambientales ciudadanas, la empresa subrayó que la regulación colombiana obliga a mantener redes de monitoreo permanente sobre consumo de agua y el riesgo de impactos en acuíferos o eventos sísmicos relacionados. Este enfoque en el desarrollo local deja atrás la estrategia de importar gas y construir infraestructura de regasificación, que según Drummond Energy solo tenía sentido durante gobiernos que no facilitaban la explotación nacional de recursos energéticos.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cuál es el potencial de reservas de gas natural en la cuenca Cesar-Ranchería según Drummond Energy?
De acuerdo con estimaciones técnicas citadas por Drummond Energy en una entrevista con el diario El Tiempo, la formación La Luna, ubicada en la cuenca Cesar-Ranchería, podría contener hasta 20 tera pies cúbicos de gas natural recuperable. Esta cifra representa la posibilidad de multiplicar por diez las actuales reservas nacionales de gas, posicionando a esta región como clave en la estrategia energética del país.
¿Qué regulaciones ambientales existen en Colombia para controlar el fracking?
La regulación colombiana, como indicó el vocero de Drummond Energy, exige a las empresas mantener redes de monitoreo constantes sobre el consumo de agua y el riesgo de impacto tanto en los acuíferos como en la sismicidad inducida. Además, toda actividad debe ser aprobada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), la cual supervisa la adecuada implementación de las medidas para prevenir y mitigar posibles efectos negativos sobre el entorno.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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