¿Se acabarán las ‘vueltas’ en monedas? Lupa sobre nueva tendencia de pago en Colombia
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Transferencias y billeteras digitales están ganando espacio incluso en compras pequeñas, aunque el efectivo todavía representa parte importante de los pagos.
Durante años, una pregunta hizo parte de las compras cotidianas de los colombianos: “¿Tiene sencillo?”. Para comprar un café, una empanada, una gaseosa o cualquier producto de bajo valor, llevar efectivo significaba también tener monedas suficientes para recibir las conocidas ‘vueltas’.
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Esa escena no ha desaparecido, pero los pagos digitales están cambiando la manera de resolver incluso las compras más pequeñas. Sacar el celular, escanear un código QR o hacer una transferencia se han convertido en alternativas cada vez más utilizada en los comercios.
Los datos muestran que esta transformación ya llegó a los negocios de menor tamaño y no se limita a las grandes cadenas o a las compras por internet.
Transferencias y pagos digitales ganan espacio
De acuerdo con el Global Payments Report 2026, elaborado por Global Payments, las billeteras digitales representaron el 16 % del valor de los pagos presenciales en Latinoamérica, mientras que los pagos cuenta a cuenta (A2A) alcanzaron el 14 %.
La tendencia también se observa en Colombia. Una encuesta hecha por el Banco de la República en 2025 encontró que el 84,9 % de los micro y pequeños comercios recibe transferencias electrónicas intraentidad, es decir, movimientos entre cuentas de una misma entidad financiera.
Además, el 54,6 % de estos establecimientos acepta pagos inmediatos interoperados, que permiten hacer transacciones entre diferentes entidades o proveedores de servicios de pago.
Esto significa que las herramientas digitales ya están presentes en una parte importante de los pequeños comercios, precisamente aquellos en los que tradicionalmente el efectivo y las monedas han tenido mayor protagonismo.
“Cuando una persona puede pagar desde su celular una compra pequeña en una tienda de barrio, un puesto de comida o un negocio independiente, el cambio se vuelve parte de la vida cotidiana”, explicó Juan Pablo D’Antiochia, gerente general del negocio Enterprise de Global Payments para América Latina.
Según el ejecutivo, la transformación no está relacionada únicamente con las grandes compras o con el comercio electrónico, sino también con las transacciones de menor valor.
Colombia todavía depende del efectivo
Aunque los pagos digitales avanzan, hablar del final del efectivo sería prematuro.
El mismo Global Payments Report 2026 señala que los billetes y monedas representaron el 32 % del valor de las transacciones presenciales en Colombia durante 2025.
Por eso, las monedas todavía cumplen una función importante en las compras cotidianas. Sin embargo, la aparición de nuevas alternativas permite que cada vez más consumidores puedan resolver una compra sin necesidad de llevar efectivo.
El cambio se nota especialmente en los pagos mediante códigos QR, las transferencias inmediatas y las billeteras digitales, herramientas que permiten enviar pequeñas cantidades de dinero desde un teléfono celular.
La expansión de estos mecanismos también reduce una de las dificultades habituales de los comercios que manejan efectivo: contar con suficiente dinero de baja denominación para entregar el cambio.
Así, la pregunta “¿tiene sencillo?” puede perder frecuencia en algunos establecimientos, aunque todavía está lejos de desaparecer.
Las ‘vueltas’ podrían cambiar de forma
La transformación de los pagos no significa necesariamente que el efectivo vaya a desaparecer de Colombia en el corto plazo.
De hecho, los datos muestran que billetes y monedas continúan teniendo una participación considerable en las compras presenciales. Lo que está cambiando es que ahora existe una alternativa digital incluso para operaciones de pocos miles de pesos.
La evolución también se observa en otros países de la región. En Brasil, por ejemplo, los pagos cuenta a cuenta impulsados por Pix representaron el 34 % del valor de las transacciones en puntos de venta durante 2025. En Argentina, las billeteras digitales alcanzaron el 33 % de los movimientos, según el reporte.
Para D’Antiochia, la transformación ocurre cuando estas herramientas dejan de ser percibidas como una novedad y se convierten en una opción cotidiana.
“Todavía convivimos con el efectivo, pero la experiencia de pagar está cambiando”, concluyó.
Por ahora, las monedas siguen circulando y las ‘vueltas’ continúan siendo parte de la vida diaria. Pero para algunas compras pequeñas, cada vez es más posible que el cambio no llegue en monedas, sino directamente al celular.
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