
Lluvias extremas arrasan Copacabana y Medellín: familias evacuadas y alerta máxima por nuevos deslizamientos
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Visitar sitioIntensas lluvias provocaron desbordamientos y deslizamientos en Copacabana, Bello y Medellín; autoridades en máxima alerta.
Una torrencial lluvia azotó el sábado 14 de febrero al Valle de Aburrá, situando a Copacabana entre los municipios más perjudicados por el desbordamiento de quebradas y diversos deslizamientos. Según el diario El Colombiano, la creciente súbita de la quebrada La Chuscala fue el principal desencadenante de la emergencia en la zona rural y el barrio San Juan, arrastrando lodo, piedras y escombros hacia viviendas y espacios comunitarios como el Parque Fundadores. Habitantes de estas áreas narraron cómo, en cuestión de minutos, el flujo de agua obligó a muchos a abrir puertas para evitar el colapso de muros debido a la presión acumulada, dejando numerosos enseres dañados y viviendas comprometidas estructuralmente.
El impacto no se limitó a los daños materiales; seis casas ingresaron en evaluación estructural y las autoridades municipales no descartaron la necesidad de evacuar familias si el terreno demostraba ser inestable. Organismos de socorro y bomberos desplegaron brigadas para identificar puntos críticos adicionales, mientras las cuadrillas usaban maquinaria pesada para despejar el material acumulado por la crecida. La movilidad en la región también experimentó graves afectaciones: un deslizamiento en el kilómetro 15 de la autopista Medellín–Bogotá obligó al cierre de la vía durante horas, dificultando el paso entre el Valle de Aburrá y el Oriente antioqueño. En otras zonas, autoridades recomendaron permanecer en casa y no cruzar afluentes crecidos, ante la amenaza latente de nuevas inundaciones.
Mientras Copacabana enfrentaba el embate de la naturaleza, Medellín también reportaba incidentes significativos. El alcalde Federico Gutiérrez, a través de informes oficiales, confirmó que el Cuerpo de Bomberos y el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagrd) intervinieron en múltiples puntos afectados. Inundaciones severas ocurrieron en el soterrado de la Feria de Ganado y en sectores de Robledo Aures, Santander y Pajarito; además, la caída de un parasol metálico y de un árbol provocaron daños adicionales, incluidas lesiones leves a dos personas y afectaciones a las redes eléctricas.
La emergencia se extendió a Bello, donde la quebrada La Madera se desbordó e inundó barrios como La Gabriela y Machado. Aunque no se presentaron víctimas mortales, las autoridades metropolitanas mantuvieron vigilancia permanente ante el riesgo de nuevas crecidas, dada la intensidad e inestabilidad del clima reportado. Según el Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (Siata), en solo algunas horas se registraron lluvias torrenciales, ráfagas de viento extremas y al menos diez descargas eléctricas, subrayando la magnitud del evento y su rápida evolución.
Tras la emergencia, Copacabana se sumió en la ardua tarea de la limpieza y la evaluación de los daños. Vecinos, bomberos y equipos de empresas de aseo trabajaron durante toda la noche para remover escombros y evitar focos sanitarios, con las autoridades advirtiendo que el peligro de nuevos deslizamientos persiste debido a la saturación del suelo. Ante el pronóstico de más lluvias, los organismos de gestión del riesgo instaron a la población a seguir al tanto de los comunicados oficiales y mantener la prudencia. El norte del Valle de Aburrá continúa en estado de alerta máxima ante la posibilidad de nuevas emergencias, ya que las quebradas responden de manera rápida e impredecible ante lluvias intensas.
¿Cuál es la función del Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá (Siata)?
El Sistema de Alerta Temprana de Medellín y el Valle de Aburrá, conocido como Siata, juega un papel fundamental en la prevención y atención de emergencias causadas por fenómenos climáticos extremos. Según los reportes citados, su labor consiste en monitorear lluvias, descargas eléctricas, vientos y niveles de los ríos y quebradas en tiempo real, lo que permite alertar a la ciudadanía y a las autoridades sobre posibles riesgos inminentes.
La importancia del Siata quedó en evidencia durante la tormenta del 14 de febrero, cuando sus reportes de lluvias intensas y ráfagas de viento fueron clave para la respuesta de los organismos de socorro. El monitoreo constante permite identificar patrones y posibles zonas de afectación, facilitando intervenciones oportunas y evitando, en muchas ocasiones, consecuencias más graves dentro de la región metropolitana.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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