'Valentina Mor' practicaba brujería y le tenía un altar al santo venezolano al que se encomendaba

Medellín
Tiempo de lectura: 3 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

Escrito por:  Redacción Medellín
Actualizado: 2026-05-25 08:16:00

La mujer que fue capturada por, supuestamente, pertenecer a una banda que robaba a extranjeros, vivía en una vivienda del barrio Laurales.

La captura de la ‘influencer’ venezolana Valentina Velásquez, conocida en redes sociales como ‘Valentina Mor’, sigue generando controversia en Medellín no solo por las acusaciones de presuntamente drogar y robar turistas extranjeros, sino también por un extraño hallazgo dentro del apartamento donde fue detenida: un altar relacionado con “El Malandro Ismael”, figura asociada a cultos espiritistas populares en Venezuela.

La creadora de contenido fue capturada durante un operativo realizado por la Sijin, la Fiscalía y la Alcaldía de Medellín en un inmueble del barrio Laureles, donde las autoridades adelantaban investigaciones por una serie de hurtos cometidos contra ciudadanos extranjeros en Medellín y Cartagena.

Según las autoridades, Valentina Mor, cuyo nombre real es Valentina Velásquez, estaría vinculada a una modalidad delictiva en la que las víctimas eran drogadas con sustancias tóxicas para luego ser despojadas de dinero, relojes, documentos, gafas y otros objetos de valor.

Durante el allanamiento, los investigadores encontraron cerca de 3.000 dólares en efectivo, dinero colombiano, relojes de lujo, gafas de alta gama y documentos pertenecientes a ciudadanos extranjeros que habrían sido víctimas de robo.

Sin embargo, uno de los elementos que más llamó la atención fue la presencia de un altar dedicado al llamado “Malandro Ismael” o “Chamo Ismael”, personaje ampliamente conocido dentro del espiritismo marialioncero venezolano.

¿Quién es ‘El Malandro Ismael’?

Ismael Sánchez, según relatos populares de Venezuela, habría sido un joven delincuente de Caracas que vivió entre robos, cárceles y violencia callejera durante las décadas de los 60 y 70. Tras morir en un ajuste de cuentas, su figura comenzó a convertirse en una especie de mito urbano ligado a sectores populares y privados de la libertad.

Con el tiempo, su historia derivó en un culto espiritual asociado a María Lionza, donde algunos creyentes lo consideran un “protector” para actividades relacionadas con la delincuencia, venganzas, protección personal y negocios ilícitos.

Los altares dedicados a esta figura suelen incluir velas negras, tabacos, botellas de ron, hojas con nombres escritos y figuras de hombres armados usando cadenas, gafas oscuras y cigarrillos, símbolos que, según investigadores, coincidirían con elementos encontrados en el apartamento de Valentina Mor.

El caso recordó otro operativo reciente en Pereira contra la banda “Los Chamos”, donde las autoridades también hallaron altares dedicados a Ismael Sánchez en viviendas relacionadas con estructuras criminales.

Mientras tanto, la Fiscalía intenta establecer si Valentina Mor actuaba sola o hacía parte de una red organizada dedicada al robo sistemático de turistas extranjeros. Las autoridades también investigan posibles conexiones entre Medellín y Cartagena, ciudades donde varias víctimas denunciaron haber sido drogadas antes de perder sus pertenencias.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo