¿Por qué Medellín desconfía de los seguros? El 90% está desprotegido ante imprevistos y riesgos
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las audiencias de piezas multimediales informativas, de tendencias y de otros recursos destinados a mejorar la calidad de vida del individuo. El Colombiano hace parte de Periódicos Asociados Latinoamericanos (PAL), al que pertenecen otras importantes casas editoriales de Latinoamérica.
Visitar sitioMenos del 10% de los habitantes de Medellín tiene seguro voluntario, ¿qué impide su adopción masiva?
En Colombia, el sector asegurador se enfrenta a un profundo reto: la escasa cultura de prevención y la falta de apropiación de los seguros por parte de la población. Esta problemática es especialmente notoria si se observan los resultados del Estudio de dimensionamiento de la demanda de seguros en Colombia, publicado por Aseguradora Solidaria, donde se indica que el 62% de los ciudadanos no consulta ni busca información sobre pólizas. Este índice evidencia la distancia entre la percepción de riesgo y la protección efectiva frente a situaciones imprevistas.
La ciudad de Medellín, en particular, exhibe una brecha aún más preocupante. Según el informe citado, apenas el 9,2% de los habitantes cuenta con algún seguro voluntario, dejando sin protección a más del 90% de la población ante eventualidades inesperadas. La gran mayoría, como expone Arango Paredes, directora de mercadeo de Aseguradora Solidaria, reconoce los riesgos existentes, pero se abstiene de dar el paso hacia la adquisición de una póliza. Es revelador que el 79,5% no haya cotizado un seguro en el último año y el 80,6% no manifieste intención de hacerlo en el corto plazo.
El enfoque tradicional hacia los seguros en Medellín está mayormente asociado a obligaciones legales o necesidades inmediatas y no como una herramienta preventiva. La preferencia se concentra en productos básicos u obligatorios, con el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) liderando la lista (23,66%), seguido de seguros exequiales (18,59%), vida (16,55%) y salud complementaria (14,46%). Esta tendencia deja una amplia parte de la sociedad desprotegida ante riesgos mayores y de largo plazo.
El rezago en aseguramiento no solo se limita al ámbito familiar, sino que también afecta al sector empresarial de la ciudad. De acuerdo con el estudio, solo el 31,1% de las compañías cuenta con seguros, a pesar de que el mercado alcanza los $511,07 mil millones. Especialmente preocupante es la situación de las microempresas, que representan el 85% del tejido empresarial local y son las más vulnerables ante pérdidas imprevistas.
Un elemento adicional que ha frenado la expansión del sector es la desconfianza histórica hacia las aseguradoras en torno al pago de siniestros. No obstante, los datos recogidos por Fasecolda muestran que en 2024, las compañías aseguradoras desembolsaron $25,4 billones en indemnizaciones, y Aseguradora Solidaria contribuyó con más de $14.000 millones solo en Medellín, lo que aporta transparencia y genera confianza en el sistema.
Las propuestas actuales del mercado apuntan a derribar la idea de que el seguro es un lujo, mediante la oferta de microseguros con tarifas asequibles —entre $10.000 y $20.000 mensuales— dirigidas a poblaciones más vulnerables y pequeños emprendedores. Además, se observa una adaptación a nuevos perfiles de consumidores: mientras la Generación X prioriza vivienda y autos, la Generación Z protege sus activos tecnológicos, como celulares o patinetas eléctricas, y el seguro para mascotas crece como tendencia en los canales digitales.
¿Por qué la desconfianza en el pago de siniestros ha sido una barrera persistente en Medellín?
Este interrogante cobra relevancia, ya que el estudio revela cómo, pese a los altos montos efectivos en indemnizaciones reportados por entidades como Fasecolda y Aseguradora Solidaria, el temor a la no respuesta del sistema persiste entre la ciudadanía. Comprender las raíces y consecuencias de esta percepción puede ser clave para revertir la baja cobertura y fortalecer la cultura de prevención en la ciudad.
Abordar la desconfianza implica trabajar no solo en la información y la transparencia que ofrecen las aseguradoras, sino también en la comunicación clara de casos efectivos. Solo así será posible modificar la relación entre los ciudadanos de Medellín y la protección aseguradora.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo