Valledupar vibró en su 476° aniversario: conciertos, homenajes y miles de visitantes celebraron el vallenato

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Valledupar celebró 476 años con masivos conciertos y homenajes, impulsando turismo y economía local.

En Medellín, el Área Metropolitana y algunos municipios de Oriente antioqueño, el acceso a hogares sustitutos atraviesa una crisis silenciosa. Cerfami, uno de los operadores del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), ha advertido una drástica disminución en la apertura de estos hogares durante los últimos tres años, fenómeno que se da justo cuando la demanda de cupos para niñas, niños y adolescentes en procesos de restablecimiento de derechos no ha cambiado. Según cifras proporcionadas por Cerfami, en 2023 se abrieron 46 nuevos hogares sustitutos; para 2024, 43; y en 2025 apenas 20, lo que representa una contracción de más del 50% en relación con años anteriores.

Luisa Fernanda Guzmán Álvarez, trabajadora social de Cerfami, ha explicado que existe tanto desconocimiento como falta de condiciones adecuadas entre las familias interesadas en sumarse a este programa de protección. Los hogares sustitutos son una medida del ICBF para brindar a menores víctimas de violencia, abandono o maltrato un entorno familiar temporal mientras se define su situación jurídica. Al finalizar este proceso, algunos menores pueden retornar a sus familias cuando existe garantía de sus derechos, mientras que otros pasan a procesos de adoptabilidad.

Las familias que ejercen como hogares sustitutos se comprometen a una dedicación total: deben garantizar el cuidado integral de los menores, acompañar sus procesos de salud, educación y bienestar emocional, además de cumplir con requisitos administrativos y capacitaciones periódicas. Cerfami cuenta actualmente con cerca de 160 madres sustitutas y una capacidad de atención de hasta 400 cupos, pero la tendencia a la baja en la apertura de nuevos hogares supone un serio desafío. El cierre constante de hogares, debido a límites de edad de los cuidadores, cambios familiares o razones administrativas, agrava la situación.

Una de las principales causas del descenso en postulaciones se sitúa en el desconocimiento de los requisitos y la exigencia de la labor. Guzmán relata que, de un grupo de 30 asistentes a talleres informativos, apenas una familia concluye satisfactoriamente todo el proceso y cumple con las condiciones establecidas. Entre los requisitos figuran tener menos de 55 años al iniciar el proceso, disponibilidad total y una red de apoyo adulta para situaciones imprevistas, así como contar con condiciones habitacionales adecuadas, consensuar la decisión con todos los miembros del hogar y disponer de ingresos propios que cubran los gastos generales del hogar.

Las contribuciones económicas que otorga el ICBF están dirigidas fundamentalmente a la manutención de los menores y al reconocimiento de la labor realizada, pero no pueden constituir el sustento principal de la familia, ya que esta tarea es vista como una vocación de servicio, no como empleo. El proceso de selección de nuevos hogares incluye entrevistas, visitas domiciliarias y valoraciones psicológicas; y, aunque los operadores acompañan y asesoran en todo el procedimiento, la decisión final recae sobre el ICBF.

La experiencia de madres sustitutas, como Sandra Patricia Vélez, quien ha acogido a más de 50 niñas y niños a lo largo de 18 años, resalta la complejidad y el impacto personal y social de esta función. Vélez enfatiza que el compromiso es constante y transformador para todos los miembros del hogar. Los hogares sustitutos se clasifican en varias modalidades, tales como tradicional, tradicional con discapacidad, tutor y fin de semana, para adaptarse a las diferentes necesidades de los menores.

Frente al descenso de nuevas postulaciones, Cerfami subraya que se trata de una problemática que afecta a todos, pues la falta de hogares sustitutos pone en riesgo el proceso de restablecimiento de derechos de niños, niñas y adolescentes. Como señala Luisa Fernanda Guzmán, el cuidado de los menores no es solo responsabilidad de sus padres, sino de la sociedad en general. Los interesados pueden consultar directamente en la sede de Cerfami en Medellín o a través de sus canales oficiales.

¿Qué significa el proceso de restablecimiento de derechos en el contexto de los hogares sustitutos?

Esta pregunta resulta clave porque el "restablecimiento de derechos" es el eje central de la labor que desarrollan los hogares sustitutos al acoger a niños y adolescentes. Comprender este proceso permite dimensionar el impacto social y jurídico de estas familias dentro del sistema de protección del ICBF.

El restablecimiento de derechos implica las acciones que adelantan las autoridades y operadores para garantizar que los niños, niñas y adolescentes, que han sido víctimas de violencia, negligencia o abandono, recuperen sus derechos fundamentales. El hogar sustituto ofrece un entorno familiar transitorio mientras se determina si es posible el retorno seguro a su núcleo familiar o si debe declararse su situación de adoptabilidad. De este modo, la existencia y adecuado funcionamiento de estos hogares es esencial para cerrar ciclos de vulnerabilidad y brindar verdadera protección a los menores.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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