Roberto Rubiano Vargas explora la memoria y la violencia en Colombia en su nueva novela ‘No eres ni tu sombra’

Entretenimiento
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.

Visitar sitio

La capital colombiana sirve como escenario clave para indagar la memoria y el devenir nacional.

Roberto Rubiano Vargas es una figura destacada de la literatura colombiana contemporánea, célebre por su versatilidad como cuentista y novelista. Autor de obras reconocidas como Gentecita del montón, Necesitaba una historia de amor y Cincuenta agujeros negros, Rubiano ha abordado temas diversos, entre ellos la corrupción, que retrata en su novela Banzai. Su más reciente publicación, No eres ni tu sombra, editada por Planeta Seix Barral, explora de manera compleja dos cierres de siglo: el final del XIX con la Guerra de los mil días y el paso al siglo XXI, momentos ambos impregnados de miedos milenaristas y cambios sociales profundos, de acuerdo con sus declaraciones en entrevista recogida por El Espectador.

Rubiano revela cómo el temor colectivo sobre el fin del mundo estructuró dichos periodos, relacionando la catástrofe de la Guerra de los mil días —un punto de inflexión en el conflicto y la hegemonía conservadora en Colombia— con el miedo a un apocalipsis digital al cierre del siglo XX. Estos episodios sirven como justificación para entretejer la novela, donde el tema de la memoria y las consecuencias sociales de la violencia son constantes. Según el autor, la novela entrelaza dos núcleos argumentales: la historia de un fotógrafo del siglo XIX y la investigación contemporánea sobre sus fotografías, logrando así un diálogo entre pasado y presente.

La fotografía es uno de los motores creativos del libro. Rubiano, quien fue uno de los primeros investigadores serios de la fotografía en Colombia junto a Marcos Roda, construye en la novela un auténtico “álbum fotográfico”. Sus descripciones logran capturar la esencia de la época y abren interrogantes sobre el valor y la función del registro visual en la reconstrucción histórica. Además, la estructura narrativa privilegia tanto las perspectivas masculinas como las femeninas; según el escritor, los personajes femeninos son las verdaderas fuerzas motrices de la historia, protagonistas de búsquedas y de secretos familiares que se revelan a lo largo de la novela.

No eres ni tu sombra se presenta así como una novela polifónica y de múltiples capas. Abarca la aventura, la reflexión sobre la violencia, el arte, la memoria y la identidad. Destaca también la ambientación, pues Bogotá es retratada desde el siglo XIX hasta el XXI, subrayando la relación entre tiempo, ciudad y memoria. De acuerdo con Rubiano, su objetivo es invitar al lector a cuestionar la memoria colectiva y personal en un país donde, según su visión, las redes sociales y la inmediatez erosionan la mirada crítica sobre el pasado.

El esfuerzo y la dedicación invertidos en la novela se reflejan en su recepción positiva, con lectores activos en clubes que debaten sus múltiples sentidos. Para el autor, No eres ni tu sombra representa una síntesis de su recorrido literario y un trabajo en el que ha depositado todo su esmero y sensibilidad.

¿De qué trata la novela ‘No eres ni tu sombra’ de Roberto Rubiano Vargas?

La novela ‘No eres ni tu sombra’ de Roberto Rubiano Vargas narra dos historias paralelas, la de un fotógrafo francés y un bogotano en el final del siglo XIX, marcados por la Guerra de los mil días, y la de un investigador de fotografía que, en el cierre del siglo XX, reconstruye el pasado a través de imágenes y archivos. Ambas líneas exploran el significado de la memoria, el paso del tiempo y los efectos de la violencia en Colombia.

¿Por qué es importante la fotografía en la novela ‘No eres ni tu sombra’?

En ‘No eres ni tu sombra’, la fotografía cobra importancia como vehículo narrativo y como símbolo de la memoria y la conservación de la historia. Roberto Rubiano Vargas utiliza este arte no solo para recrear los hechos históricos y emocionales de los personajes, sino también para reflexionar sobre la capacidad de las imágenes para fijar momentos y desafiar el olvido, tejiendo así un puente entre la literatura y el registro visual.

* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo