Canticuentos renace: La magia musical que une generaciones ahora se escucha en versión sinfónica

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Un álbum infantil icónico vuelve a emocionar: descubre cómo revive su legado gracias a una producción sinfónica.

Codiscos, una de las disqueras con mayor historia en Colombia, la Orquesta Filarmónica de Medellín (Filarmed) y el colectivo Musicreando, se aliaron para rendir homenaje a Canticuentos, el álbum de música infantil más vendido en el país, con una producción sinfónica que revitaliza algunas de sus piezas más queridas. El proyecto no solo ilumina la importancia cultural que han tenido estas canciones, sino que las transporta a un nuevo escenario sonoro. Según lo indica El Colombiano, la iniciativa presenta los temas emblemáticos de Canticuentos en una versión orquestal que permite su disfrute tanto a niños como a adultos, reafirmando el carácter intergeneracional de la obra.

Marlore Anwandter, la compositora chilena tras el fenómeno de Canticuentos, expresó su asombro al ver cómo su creación, inspirada por el amor hacia Colombia, ha evolucionado para unir generaciones y adoptar un nuevo formato tan majestuoso. La historia de este álbum empieza en 1973, cuando Marlore llegó a Colombia debido a un traslado laboral de su esposo y, fascinada por la naturaleza y cultura colombiana, transformó sus experiencias en música. Inicialmente, reunió a sus hijos y a dos vecinos para conformar un coro y grabar veintena de canciones que luego enviaría a Codiscos. El álbum debutó en septiembre de 1975, marcando un hito en la música infantil nacional y acompañando a varias generaciones.

Según Fernando López, vicepresidente de Codiscos, la producción sinfónica celebrada en 2024 representa la renovación de un legado que sigue vivo en el corazón de las familias colombianas. Este homenaje fue presentado por primera vez en el Teatro Universidad de Medellín, con Marlore presente, y contó con la Orquesta Filarmónica de Medellín bajo la dirección de Juan David Osorio. La interpretación también incluyó el trabajo de Musicreando, cuyos integrantes –apoyados inicialmente por arreglos de Juan José Arango y posteriormente adaptados al formato sinfónico por Jesús David Caro de Filarmed– dieron vida a canciones como El Pirata Feroz, El Ratón Japonés, El Gato Martínez y otras, que conforman la memoria colectiva del país.

La presentación reunió sobre el escenario a más de 50 músicos, desplegando una paleta musical que, según María Catalina Prieto, directora ejecutiva de Filarmed, buscó otorgar un color particular a cada pieza, realzando su esencia y su carácter lúdico. Esta propuesta no solo representa un tributo a la infancia; como resalta Sebastián Sierra de Musicreando, incorpora un componente pedagógico relevante, con elementos interactivos y fragmentos de obras clásicas para estimular el aprendizaje y la participación del público infantil y sus familias.

En palabras de Prieto, Canticuentos Filarmónico encarna la misión de Filarmed de acercar la música sinfónica a todos los públicos, permitiendo que niños, padres y abuelos sientan a la orquesta como algo propio y vivan la experiencia musical tanto emocional como físicamente. Así, el legado de Canticuentos se renueva, abriendo puertas para que nuevas y viejas generaciones se conecten con la memoria musical de Colombia.

¿Por qué la música sinfónica es relevante para las nuevas generaciones?

La adaptación de Canticuentos al formato sinfónico destaca la importancia de acercar géneros tradicionalmente percibidos como lejanos, como la música orquestal, a públicos más jóvenes y variados. Según lo relatado por los organizadores y participantes del proyecto, la música sinfónica no solo enriquece la experiencia auditiva, sino que también invita a una participación activa, a través de juegos, repeticiones y un enfoque pedagógico.

Este tipo de proyectos pretende desmitificar la música sinfónica, presentándola como parte de la vida cotidiana y como una herramienta para el aprendizaje y la integración familiar. Al reinterpretar piezas populares en este formato, las niñas y los niños pueden descubrir nuevos sonidos, ritmos y sensaciones, contribuyendo al desarrollo de sensibilidad artística y al fortalecimiento de la identidad cultural compartida.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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