Puerto Antioquia inicia operaciones y transforma el Urabá: más empleo, exportaciones y futuro para la región

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Puerto Antioquia inicia operaciones, marcando un antes y después en la economía y empleo del Urabá.

Puerto Antioquia ha comenzado oficialmente operaciones después de más de una década de gestiones y cerca de 40 meses de trabajos, consolidando así una de las infraestructuras logísticas más ambiciosas de la región. Según reporta El Colombiano, la inversión destinada al desarrollo del puerto alcanzó entre 770 y 800 millones de dólares, convirtiéndolo en un hito para la economía del Urabá, no solo por su infraestructura física, sino por colocar a esta zona en el mapa internacional del comercio exterior y promover oportunidades laborales para su población. El puerto cuenta con un muelle de 1.340 metros de longitud y cinco posiciones de atraque, lo que le permite una capacidad operativa anual de 7 millones de toneladas, facilitando así el tránsito de bienes para Medellín, el Eje Cafetero, Bogotá y Cundinamarca con ahorros promedio en distancia de hasta 33% frente a otros puertos caribeños.

El impacto de Puerto Antioquia va más allá de la simple movilización de carga. Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), afirma que esta obra podría mover cerca del 10% del comercio exterior de Colombia, aprovechando su estratégica localización. Este potencial se traduce de inmediato en la esfera laboral. Desde la fase constructiva, el proyecto supuso un auténtico motor de empleo: en los picos de trabajo se emplearon hasta 3.000 personas de manera simultánea. En total, cerca de 7.200 empleados pasaron por el proyecto, según cifras de la caja de compensación Comfama, que coordinó rutas de capacitación desde tres años antes de iniciarse la obra.

Durante la etapa operativa, el empleo se volvió más especializado y menos masivo. Los cargos más solicitados actualmente son estibadores y tarjadores—personal encargado de organizar y consolidar la carga—, ocupando entre 190 y 200 puestos. También destacan las oportunidades para operadores de montacargas, portoneros, vigilantes y personal de servicios generales, junto a operadores de maquinaria pesada, conductores con licencias avanzadas (C2 y C3), técnicos electromecánicos y especialistas en refrigeración de contenedores, esenciales para la exportación de frutas.

Landínez, vocero de Comfama, señala que uno de los mayores retos ha sido encontrar personal capacitado específicamente en logística portuaria y con conocimientos técnicos de inglés orientado al comercio internacional. Para cerrar esta brecha, Comfama y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) desarrollaron programas de formación en operación portuaria, gracias a los cuales más de 400 personas han recibido capacitación y 140 ya han sido contratadas.

El impacto laboral del puerto se extiende más allá de la nómina directa, pues gran parte de la operación está tercerizada a empresas logísticas, lo que activa empleos indirectos en sectores como el transporte, la hotelería, la alimentación y los servicios empresariales. Según Martín Alonso Pérez, representante de la Sociedad Portuaria de Turbo Pisisí, la llegada de Puerto Antioquia es solo el primer paso de un ecosistema que aspira a incrementar la participación de Urabá en el comercio exterior nacional.

La región, tradicionalmente bananera, no pierde su identidad agrícola sino que amplía su horizonte laboral y productivo. Como resume Landínez, ahora las trayectorias laborales pueden iniciar en roles operativos y evolucionar hacia cargos técnicos y mejor remunerados, ampliando así el espectro de desarrollo para la población local.

¿Qué retos enfrenta Urabá para convertirse en un gran centro logístico internacional?

La consolidación de Urabá como polo logístico depende no solo de la operación exitosa de Puerto Antioquia, sino también del desarrollo de nuevas infraestructuras—como el puerto Pisisí—y de la superación de brechas de formación técnica y especialización laboral entre la población local. La armonización de intereses de los socios y la adecuación de la oferta educativa emergen como desafíos clave para alcanzar las metas proyectadas por los líderes del sector.

El crecimiento sostenido requerirá que el acceso al conocimiento técnico y el dominio de competencias específicas, como la logística portuaria y el inglés vinculado al comercio internacional, sean cada vez más comunes. Este proceso será decisivo para que la región aproveche plenamente tanto el potencial industrial como las nuevas rutas de empleo que el puerto y sus aliados traerán a largo plazo.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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