¡Medellín lidera el empleo formal en Colombia y supera a Bogotá! ¿Por qué aún hay tanta desigualdad?
El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las audiencias de piezas multimediales informativas, de tendencias y de otros recursos destinados a mejorar la calidad de vida del individuo. El Colombiano hace parte de Periódicos Asociados Latinoamericanos (PAL), al que pertenecen otras importantes casas editoriales de Latinoamérica.
Visitar sitioAntioquia lidera el crecimiento del empleo formal en Colombia, pero enfrenta fuertes brechas regionales y de género.
Antioquia cerró el primer semestre de 2025 con 3.330.154 personas ocupadas, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y registros de afiliación a cajas de compensación social, reportados en el tercer informe de la Mesa del Empleo de Antioquia. Este aumento del 5% respecto al mismo periodo de 2024 posicionó al departamento como uno de los más activos en cuanto a crecimiento del empleo, superando al promedio nacional por casi dos puntos porcentuales. En Medellín y su área metropolitana, el empleo —tanto asalariado como independiente— registró una variación positiva del 5,6%, una cifra considerablemente superior a la reportada en Bogotá y Cali, donde el incremento apenas alcanzó el 1,4%.
Destaca especialmente el crecimiento del empleo formal en Medellín y el área metropolitana, donde el empleo dependiente formal subió 6,8%. Esta tendencia contrasta con las cifras de Bogotá, que presentó un descenso del 3,6%. Además, el crecimiento del empleo en Medellín superó al observado en otras grandes ciudades como Barranquilla y Cali, ratificando el liderazgo de la capital antioqueña en materia laboral.
No obstante, la evolución del mercado laboral antioqueño evidencia profundas diferencias internas. El Valle de Aburrá vio aumentar en un 7,4% el número de trabajadores dependientes, mientras que otras zonas del departamento sufrieron un retroceso del 1,9% en este mismo indicador. En contrapartida, las subregiones experimentaron un crecimiento del 15,6% en el trabajo por cuenta propia, lo que manifiesta que fuera del principal eje urbano predomina el empleo menos estable y más vulnerable.
De acuerdo con el informe, el ritmo del empleo formal está fuertemente atado a la estructura productiva de cada subregión. El Valle de Aburrá y Oriente concentran los empleos formales, especialmente en comercio, industria manufacturera y servicios, mientras que otras zonas —como Magdalena Medio, Norte, Suroeste, Urabá, Bajo Cauca y Nordeste— dependen fundamentalmente de actividades primarias relacionadas con la agricultura y la minería.
La participación sectorial fue determinante. Agricultura, manufactura y comercio explicaron el 60% del nuevo empleo generado en el departamento durante 2025. Sin embargo, el sector de la construcción constituyó una excepción negativa, pues experimentó caídas tanto en ocupación como en afiliación formal, lo que generó preocupación sobre su recuperación.
En cuanto al tamaño empresarial, las microempresas aportan el 55,9% del empleo total, es decir, más de 1,8 millones de personas. A pesar de ello, las grandes compañías fueron las que más crecieron en generación de nuevos empleos, con una variación positiva del 16,7%.
Persiste una marcada concentración del empleo formal en el Valle de Aburrá, donde cerca del 40% de los habitantes en edad de trabajar cuentan con trabajo formal, seguido por Oriente (21%). Las subregiones de Bajo Cauca, Suroeste y Occidente exhiben niveles inferiores al 10%, reforzando la disparidad territorial. El informe remarca que avances en formalización no siempre implican mayor diversificación en la economía local, ya que algunos municipios dependen de uno o dos sectores económicos aun cuando presentan niveles altos de formalidad.
La desigualdad de género también atraviesa el mercado laboral. Por cada hombre ocupado en Antioquia, hay 0,71 mujeres, superando apenas el indicador de 2018 (0,68). El acceso femenino al empleo formal presenta importantes brechas entre subregiones, con el Valle de Aburrá a la cabeza.
Ante este panorama, la Mesa del Empleo de Antioquia —integrada por entidades como Antioquia Cómo Vamos, la Cámara de Comercio de Medellín, Comfama, Comfenalco y Valor Público EAFIT— concluye que el reto principal es no solo crear más puestos laborales, sino elevar su calidad y reducir las brechas territoriales y de género.
¿Por qué la formalización del empleo no siempre lleva a una economía más diversificada en las regiones?
La pregunta sobre la relación entre la formalización laboral y la diversificación económica surge del análisis del mercado laboral antioqueño realizado por la Mesa del Empleo de Antioquia. Según el informe, alcanzar mayores tasas de empleo formal no necesariamente implica una estructura productiva más variada. En varias subregiones de Antioquia, altos niveles de formalización coexisten con economías locales dependientes casi exclusivamente de uno o dos sectores, especialmente en territorios como Urabá, Nordeste y Occidente.
Este fenómeno es relevante porque una economía poco diversificada puede hacer más vulnerable a una región frente a cambios en los mercados internacionales, tecnológicos o climáticos. La evidencia presentada sugiere que, junto a los esfuerzos por aumentar la formalización, resulta indispensable promover nuevas actividades económicas y fortalecer la base productiva local para asegurar un desarrollo sostenible e inclusivo que cierre las desigualdades.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo