Terremoto en Risaralda pone en riesgo la cosecha cafetera por daños en viviendas y beneficiaderos esenciales
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Visitar sitioLas comunidades cafeteras buscan apoyo urgente tras los daños que dejaron más de 400 beneficiaderos inutilizados.
La cosecha cafetera de Risaralda enfrenta una grave amenaza debido al impacto que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto en la región. Más de 1.300 familias dedicadas al cultivo de café han resultado afectadas, perdiendo en muchos casos sus viviendas y los beneficiaderos, espacios esenciales para procesar el grano tras su recolección. Aunque las matas de café lograron resistir el sismo, la afectación sobre la infraestructura coloca en riesgo directo la próxima etapa de recolección, en la que el flujo de mano de obra es vital.
Según el Comité Risaralda de la Federación Nacional de Cafeteros, en este departamento existen cerca de 20.000 caficultores y más de 19.000 familias dedicadas a esta actividad, lo que evidencia la relevancia económica del café para la región. La llegada de trabajadores temporales provenientes de diferentes zonas del país, como Cauca y Nariño, es fundamental durante la cosecha. De acuerdo con Luis Miguel Ramírez, representante de Risaralda ante el Comité Directivo de la Federación, los daños en viviendas dificultan no solo la vida diaria, sino también el alojamiento de recolectores, lo que podría llevar a un déficit de mano de obra en el momento más crucial de la cosecha.
Además de los hogares, los beneficiaderos han recibido un duro golpe. Más de 400 caficultores reportaron la pérdida de estos espacios, lo que limita la posibilidad de procesar el café a tiempo y con la calidad necesaria. El panorama se repite en otros municipios del departamento. En Mistrató, el 90 % de los daños ocurrieron en la zona rural, con 292 familias afectadas, 61 viviendas colapsadas y 219 averiadas.
Esta situación no es exclusiva de Risaralda. La Federación Nacional de Cafeteros recogió información en seis departamentos donde 8.070 caficultores han reportado daños en sus viviendas. Adicionalmente, el municipio de Belén de Umbría enfrenta retos adicionales por condiciones climáticas adversas: déficit de agua, altas temperaturas y problemas en el desarrollo de las plantas, lo que podría mermar aún más la producción.
Según declaraciones del alcalde John Fredy Montes Velásquez, proteger a los productores es clave para salvaguardar el empleo y la economía rural. Tanto la Federación como el Gobierno Nacional ya han entablado diálogo para buscar soluciones rápidas. En paralelo, la Federación activó la campaña internacional “Súmate a la Causa” para canalizar apoyo a las familias damnificadas, mientras se procesan diagnósticos más precisos.
Ahora, la prioridad es la reconstrucción no solo de viviendas, sino también de los beneficiaderos y espacios para recolectores, pues de esto depende que el café, aunque esté listo en los árboles, no se pierda antes de llegar al mercado.
¿Cuál es el principal riesgo para la cosecha cafetera de Risaralda tras el terremoto?
El riesgo no es la pérdida directa del grano, sino la imposibilidad de recoger y procesar el café debido a la destrucción de viviendas y beneficiaderos. Esto puede dejar a los productores sin la infraestructura para recibir a los recolectores y procesar el café a tiempo.
¿Qué función cumple un beneficiadero en la producción de café?
Un beneficiadero es el espacio donde se recibe, despulpa, fermenta y lava el café luego de la recolección. Su pérdida o daño limita la capacidad de transformar el grano recolectado en producto apto para la venta, poniendo en riesgo todo el ciclo productivo.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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