El Bacatá: el emblemático rascacielos de Bogotá cambia de rumbo tras años de retrasos y afecta a inversionistas
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioEl nuevo operador asumió el reto de relanzar el proyecto tras la liquidación de la firma promotora.
El Bacatá, reconocido por ser una estructura imponente de concreto blanco en el corazón de Bogotá, fue desde sus inicios un símbolo de modernidad y esperanza para miles de inversionistas y habitantes de la capital. Este edificio de 216 metros de altura, uno de los más altos del país, comenzó a cobrar vida en 2008 con la creación de BD Promotores Colombia. A partir del 24 de diciembre de 2010 se establecieron los fideicomisos del lote y del área comercial, lo que significó el inicio de las gestiones financieras y legales que le darían forma al sueño del Bacatá.
La construcción arrancó formalmente en 2011 y, en apenas cuatro años, las torres alcanzaron su altura definitiva en 2015. Sin embargo, la promesa de renovación urbana y nuevas alternativas de vivienda y comercio se vio opacada por problemas financieros surgidos dentro del mismo promotor. Esta crisis llevó a la paralización de las obras en 2018, dejando especialmente inconclusa la torre sur. Según los registros, en 2021 la Superintendencia de Sociedades tomó la decisión de ordenar la liquidación de la empresa promotora. Desde 2023, la fiduciaria, encargada de administrar los recursos y buscar una solución, concretó la llegada de TotalCo, empresa que tendrá la responsabilidad de culminar la construcción. Una de las principales modificaciones al proyecto será el cambio de uso en la torre sur, que originalmente iba a albergar un hotel, y que ahora se destinará a apartamentos.
Durante todo este proceso, el Bacatá ofertó una ambiciosa variedad de espacios: apartamentos y oficinas ubicados en la torre norte, mientras que la torre sur estaba destinada inicialmente a un hotel, un centro comercial y parqueaderos. Lo más destacable fue el modelo de financiación, basado en los derechos fiduciarios, conocidos como Fidis. Con este sistema, miles de personas invirtieron sus ahorros a cambio de recibir una participación en las futuras ganancias del proyecto, bajo el compromiso de que BD Promotores se haría cargo de la construcción y operación. Sin embargo, el retardo y los cambios en la estructura del proyecto han dejado a numerosos inversionistas a la espera de respuestas sobre el destino de sus inversiones y la rentabilidad prometida.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Qué pasó con los inversionistas de derechos fiduciarios (Fidis) en el proyecto Bacatá?
Los inversionistas que compraron derechos fiduciarios, conocidos como Fidis, aún esperan claridad sobre la rentabilidad esperada y el futuro de su inversión, debido a las demoras y cambios en el proyecto ocasionados por problemas financieros del promotor y la posterior liquidación de la empresa, según lo informado en el texto.
¿Cómo cambió el uso original de la torre sur del Bacatá tras la llegada de TotalCo?
De acuerdo con la información proporcionada, la torre sur del Bacatá estaba proyectada inicialmente para funcionar como hotel, además de centro comercial y parqueaderos; tras los problemas y la vinculación de TotalCo en 2023, dicho espacio será destinado ahora a la construcción de apartamentos.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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