El creciente peso de la deuda pone en jaque la inversión pública en el Presupuesto 2027: ¿qué está en riesgo?
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Visitar sitioEl pago de intereses superará a salud y casi igualará a educación en el presupuesto de 2027. ¿Por qué?
El anteproyecto del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027 ha sido presentado en un contexto de marcada restricción fiscal, motivada principalmente por un desbalance sostenido entre los ingresos y los gastos del Estado. De acuerdo con información del Gobierno Nacional Central, en 2025 los ingresos representaron el 16,3% del Producto Interno Bruto (PIB), en tanto que el gasto total ascendió al 22,7%. Este significativo desequilibrio se tradujo en un déficit primario de -3,5% del PIB, obligando al Estado a recurrir a un mayor endeudamiento para cubrir sus obligaciones, lo que a su vez genera una presión estructural persistente sobre las finanzas públicas, sin que hasta ahora se hayan tomado medidas de fondo para corregirla.
Según el Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, el presupuesto proyectado para 2027 incrementaría en términos reales en 19,1 billones de pesos, aunque este aumento corresponde fundamentalmente al alza en el pago del servicio de la deuda. Así, lejos de representar una expansión del gasto público destinada a impulsar programas sociales o de inversión, el crecimiento obedece casi en su totalidad al incremento de los costos por intereses. Los análisis detallan que este rubro crecería en 43 billones de pesos, lo que implica una variación real del 40,2%. Mientras tanto, los gastos de funcionamiento disminuirán en 12,6 billones de pesos (-3,3%) y la inversión sufrirá una reducción de 11,3 billones de pesos (-12%).
Esto evidencia que el endeudamiento ha adquirido un peso creciente dentro de la estructura presupuestal, desplazando principalmente el margen dedicado a la inversión. En los últimos años, mientras el gasto de funcionamiento ha permanecido estable en torno al 60% del presupuesto, el componente destinado al servicio de la deuda ha aumentado su participación en detrimento de la inversión pública. Para 2027, la deuda representaría el 24,9% del gasto total, comparado con niveles de 18% a 20% en periodos anteriores, y la inversión caerá hasta el 13,8%.
Este ajuste resalta cómo la inversión —la partida más flexible del gasto— se ha convertido en la principal variable de ajuste, lo que limita la capacidad del Estado para apoyar proyectos de desarrollo, infraestructura y crecimiento económico. El anteproyecto prevé que el servicio de la deuda alcanzará los 124,5 billones de pesos en 2027, de los cuales, aproximadamente 90 billones corresponderán solamente al pago de intereses, un 73% del total.
Dicha cifra ubica al pago de intereses por encima de rubros neurálgicos como salud y protección social, siendo sólo superado por educación. Además, al considerar el pago de intereses en relación con el PIB, este logrará niveles semejantes a los experimentados durante la pandemia, lo cual subraya la magnitud del esfuerzo financiero en circunstancias que hoy no responden a un choque externo extraordinario. El aumento sostenido de la deuda y condiciones financieras menos favorables dificultan la reducción del capital adeudado, canalizando cada vez más recursos a cubrir intereses en vez de destinarse a sectores clave.
Por otra parte, la mayor parte del presupuesto compromete obligaciones legales o constitucionales —como educación, defensa, salud y trabajo— lo que reduce el margen para ajustarlos a corto plazo. Así, el PGN se ve cada vez más rígido y restringido para responder a necesidades emergentes. Según el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, este fenómeno no es un hecho coyuntural y amenaza con agravar la sostenibilidad fiscal en los próximos años. La consolidación fiscal aparece entonces como un reto impostergable para preservar el espacio fiscal y evitar que el servicio de la deuda siga desplazando inversiones estratégicas.
¿Qué significa "servicio de la deuda" y por qué es relevante? El término "servicio de la deuda" hace referencia al conjunto de pagos que realiza el Estado para cumplir con sus obligaciones crediticias, incluyendo tanto el pago de intereses como la amortización del capital que debe retornar a sus acreedores. En el contexto del anteproyecto del PGN 2027, esta partida es particularmente relevante ya que, según los estudios del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, representa la principal causa del crecimiento presupuestal y compromete recursos que anteriormente podían destinarse a la inversión y otros gastos prioritarios. La preocupación radica en que, al incrementarse el servicio de la deuda, el país destina una porción mayor de su presupuesto a atender compromisos financieros, en vez de invertir en desarrollo, con consecuencias directas sobre la sostenibilidad fiscal y el bienestar social.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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