India se repliega del crudo ruso: presión de EE.UU., nuevos pactos y el impacto en el futuro energético global

Economía
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India redirige sus compras de petróleo y podría sacudir el mercado global ante la presión de EE.UU.

En los últimos meses, la política energética de la India ha experimentado un giro notable, consecuencia directa de la presión ejercida por Estados Unidos respecto a la compra de petróleo proveniente de Rusia e Irán, países sometidos a sanciones internacionales. Varias de las principales refinerías indias han comenzado a abstenerse de adquirir crudo ruso con entregas a partir de abril, previendo extender esta tendencia en el futuro próximo, como lo confirmó el presidente estadounidense Donald Trump a través de su red Truth Social. De acuerdo con las declaraciones de Trump, la India está dispuesta a reducir sustancialmente sus compras de petróleo ruso, reemplazando ese volumen por suministros estadounidenses y de otras naciones como Venezuela.

La afirmación de Trump sugiere que esta decisión podría coadyuvar al término del conflicto en Ucrania al reducir los ingresos energéticos de Rusia, fuente principal de financiación de su esfuerzo bélico. No obstante, el Gobierno de la India, bajo el liderazgo del primer ministro Narendra Modi, no ha emitido hasta el momento ninguna declaración oficial que ratifique plenamente ese compromiso. A pesar de la falta de confirmación oficial, el mercado ya comienza a reflejar el cambio de rumbo: empresas como Indian Oil, Bharat Petroleum y Reliance Industries han disminuido su aceptación de nuevas ofertas de intermediarios para la importación de crudo ruso durante los meses de marzo y abril. Aunque persisten entregas agendadas con anterioridad, la mayoría de las refinerías indias ha optado por no negociar nuevos contratos con Rusia.

Los datos oficiales citados por Bloomberg, aportados por el ministro indio de Petróleo, Hardeep Singh Puri, revelan que en las últimas semanas las entregas de petróleo ruso a la India han caído cerca de un tercio, ubicándose en alrededor de 1,3 millones de barriles diarios. Este movimiento se enmarca en una estrategia más amplia de diversificación de suministros, en la que las petroleras indias buscan aumentar sus compras tanto a Canadá como a Estados Unidos. Además, la caída de los ingresos energéticos rusos, que según el Financial Times descendieron un 20% en 2025, intensifica la presión internacional sobre el presidente Vladimir Putin para alcanzar un acuerdo de paz.

El acuerdo que se perfila entre Estados Unidos y la India, presentado el pasado 6 de febrero, contemplaría la eliminación del arancel estadounidense del 25% sobre productos provenientes de la India en respuesta al desacuerdo sobre el petróleo ruso, y promovería una mayor cooperación económica y comercial entre ambos países. En sus declaraciones, el Gobierno de la India ha dejado claro que la seguridad energética sigue siendo su prioridad, si bien evita pronunciarse abiertamente sobre este cambio en la procedencia de su petróleo.

Más allá de lo energético, el pacto incluiría la posibilidad de que la India adquiera energía, carbón y tecnología estadounidenses por un total aproximado de 500.000 millones de dólares, además de establecer un marco de cooperación en defensa para los próximos diez años, según lo detalló Trump. Este nuevo, renovado acercamiento político también fortalece la relación personal entre Trump y Modi, ambos líderes con historial de acuerdos estratégicos.

Sin embargo, el reemplazo total del petróleo ruso por crudo estadounidense supondría un incremento sustancial en los costos de suministro de la India. La consultora Kpler estima que este ajuste elevaría el gasto anual en crudo entre 9.000 y 11.000 millones de dólares, ya que Rusia ofrecía precios significativamente menores a la India tras la invasión de Ucrania. Esto explica por qué el petróleo ruso jugó un papel tan relevante en la matriz energética india en los últimos años.

De acuerdo con el diario Times of India, entre abril y noviembre de 2025, las importaciones de petróleo estadounidense por parte de la India subieron un 92%, alcanzando 13 millones de toneladas. Este notorio aumento refleja tanto la presión política de Estados Unidos como el esfuerzo indio por diversificar sus fuentes y limitar los riesgos derivados de las tensiones geopolíticas globales.

¿Por qué la diversificación de proveedores energéticos es clave para la seguridad de la India?

La importancia de diversificar los proveedores energéticos radica en la vulnerabilidad de los países importadores ante posibles crisis internacionales, sanciones o conflictos bélicos, como es el caso de la invasión rusa a Ucrania. Para la India, que depende en gran medida de las importaciones de petróleo, depender excesivamente de un solo proveedor representa un riesgo elevado para su estabilidad económica y energética.

El contexto internacional obliga a la India a buscar alternativas para garantizar su seguridad energética. Esta diversificación también habilita al país a negociar mejores términos y precios, y le permite reaccionar con mayor flexibilidad ante los cambios abruptos en los mercados, fortaleciendo su autonomía y capacidad de respuesta ante eventuales crisis geopolíticas.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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