Aumenta la tasa de usura en Colombia: ¿cómo te afecta el nuevo tope de intereses en 2026?

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La tasa de usura en Colombia sube al 25,23%: ¿qué implica este aumento para créditos y sanciones?

La Superintendencia Financiera de Colombia informó recientemente el ajuste de la tasa de usura para el mes de febrero, la cual fue fijada en un 25,23% para el primer mes de 2026. Este nivel implica un incremento en comparación con el valor registrado en enero, cuando la tasa se ubicó en 24,36%. Este cambio responde a la preocupación de las autoridades por mantener actualizado el tope de interés, de acuerdo al comportamiento del Interés Bancario Corriente, que establece los parámetros legales para la actividad de crédito en el país.

La figura del delito de usura está especialmente regulada según el Código Penal colombiano. Esta legislación castiga a cualquier persona que reciba o cobre, ya sea de forma directa o a través de medios indirectos, una utilidad o ganancia que supere en la mitad el Interés Bancario Corriente que es determinado periódicamente por las entidades bancarias. De esta manera, la norma busca poner freno a la obtención de réditos indebidos a expensas de quienes solicitan préstamos o financian compras bajo condiciones abusivas.

La importancia de esta regulación y del anuncio de la Superintendencia Financiera radica en la protección activa a los consumidores, así como en la promoción de un ambiente financiero más transparente. En la vida cotidiana, la tasa de usura sirve como referente para establecer hasta qué punto pueden legítimamente llegar los intereses, cargos o comisiones en contratos de crédito y ventas a plazo. Si el costo impuesto por cualquier entidad o persona supera el umbral legal, dicho acto se considera no solo una infracción administrativa, sino también un delito penal.

De acuerdo con la Superintendencia Financiera, el Interés Bancario Corriente es la base fundamental para calcular a partir de cuándo se incurre en usura. Cada vez que una transacción crediticia sobrepasa en más de la mitad este índice, automáticamente queda catalogada bajo la figura de usura. Así, el organismo busca asegurar que las condiciones en el sistema financiero colombiano sean más justas, evitando prácticas desleales y contribuyendo a la equidad en las relaciones entre bancos, prestamistas y consumidores.

El marco legal que regula la usura no solo establece límites claros en materia de intereses, sino que también envía un mensaje contundente sobre la responsabilidad y la ética en la prestación de servicios financieros. En consecuencia, tanto entidades como individuos que participen en la concesión de créditos deben estar atentos a las disposiciones vigentes, ya que un incumplimiento podría acarrear sanciones judiciales graves, además del daño reputacional y la afectación a los usuarios que dependen de estos servicios para su vida económica cotidiana.

¿Qué consecuencias puede tener un préstamo concedido a una tasa superior a la de usura?

Una de las preocupaciones fundamentales en el entorno financiero colombiano es la seguridad jurídica y económica para quienes toman créditos. Otorgar un préstamo con una tasa que rebase el límite de usura no solo constituye un delito penal según el Código Penal, sino que puede generar la nulidad de los intereses pactados y afrontar investigaciones por parte de la autoridad competente. Para las instituciones financieras y prestamistas informales, esto implica tanto la posibilidad de recibir sanciones severas —incluso de carácter penal— como la obligación de reintegrar al consumidor los pagos efectuados en exceso.

Para los consumidores, es esencial mantenerse informados sobre la tasa máxima permitida y comprobar que sus transacciones crediticias se encuentran dentro del marco legal. Esta protección evita la explotación financiera y promueve una relación más equilibrada entre el oferente del crédito y el usuario. Así, la vigilancia activa de la tasa de usura y el respeto a los lineamientos establecidos por la Superintendencia Financiera continúan siendo piezas clave en el fortalecimiento de la confianza en el sistema financiero colombiano.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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