Colombia ante el reto fiscal: Moody’s advierte riesgos pese a reducción del déficit y cambio de gobierno

Economía
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Moody’s advierte: pese a menor déficit fiscal previsto para 2026, Colombia enfrenta desafíos estructurales clave.

El reciente análisis divulgado por Moody’s Ratings el 13 de marzo ofrece una mirada detallada al panorama fiscal de Colombia, de cara al plan financiero actualizado proyectado para 2026. Este plan, presentado oficialmente por el Gobierno de Colombia el 11 de marzo, contempla una disminución en el déficit fiscal, pasando del 6,4% del producto interno bruto (PIB) estimado para 2025 al 5,1% proyectado para 2026. La reducción prevista responde principalmente a una contracción del gasto público, según lo detallado en el informe.

Sin embargo, Moody’s advierte que este mejoramiento relativo no representa un ajuste estructural real en las finanzas públicas, ya que los resultados fiscales continúan por encima de las metas impuestas por la regla fiscal, la cual estuvo suspendida en 2025. De acuerdo con la calificadora de riesgos, esta situación mantiene elevadas presiones sobre las cuentas nacionales e incrementa el nivel de endeudamiento en el corto plazo.

El informe resalta que la reducción del déficit estaría influida en parte por la revisión de las expectativas de inflación. Las autoridades económicas prevén ahora una inflación en torno al 6% para 2026, cifra significativamente superior al 3,2% considerado inicialmente en el presupuesto. Este ajuste se fundamenta en la reacción de los mercados a la propuesta de incremento del salario mínimo en un 23%, así como en los efectos económicos derivados de las tensiones en Medio Oriente. Asimismo, el Gobierno estimó que el gasto primario —que excluye intereses— caerá más de 1,5% del PIB, aunque no se presentaron estrategias claras para lograr esta meta.

En cuanto a los ingresos, Moody’s observa cierto optimismo en las proyecciones oficiales, ya que parte de los recursos adicionales dependen de un incremento en los impuestos. Sin embargo, la factibilidad de esta fuente de recursos queda sujeta a la validación por parte de los tribunales respecto a un decreto de emergencia económica.

El contexto político añade un grado extra de incertidumbre: las elecciones presidenciales previstas para finales de mayo y el consecuente cambio de gobierno en agosto podrían posponer la aplicación de medidas de ajuste, traspasando estas responsabilidades a la nueva administración. “Con las elecciones presidenciales próximas, la dinámica del gasto se mantendrá y cualquier medida de contención probablemente recaerá en la nueva administración”, destaca Moody’s en su informe.

En paralelo, Moody’s señala que la disminución temporal en los pagos de intereses observada en 2025 obedece a operaciones de manejo de deuda, incluyendo el intercambio de bonos, lo que permitió un alivio momentáneo en la carga financiera. No obstante, al haber emitido nuevos títulos a tasas significativamente más elevadas —entre el 13% y el 14% para el endeudamiento interno—, se anticipa que el costo de la deuda vuelva a incrementarse a corto plazo, situando el servicio de la deuda en torno al 3,1% del PIB en 2026.

La deuda consolidada del sector público cerró 2025 aproximadamente en 58% del PIB, reflejando una mejora temporal respecto a proyecciones anteriores debido a factores puntuales, como la apreciación del peso colombiano y la reducción transitoria de pagos de intereses. Sin embargo, el reto de volver a cumplir la regla fiscal cuando esta sea restablecida en 2028 será considerable. El Consejo Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) calcula que alcanzar dicha meta requeriría un ajuste fiscal de entre 3,5% y 4,5% del PIB, combinando incrementos en ingresos tributarios y recortes en el gasto público.

Finalmente, Moody’s concluye que el desenlace fiscal de Colombia, así como el clima de confianza entre inversionistas y el desempeño económico, dependerán en buena medida de las decisiones que adopte el próximo gobierno, en un contexto marcado por la incertidumbre política, desafíos fiscales y sectores clave como el energético, la salud y la seguridad.

¿Qué es la regla fiscal y por qué es importante para Colombia?

La pregunta sobre la regla fiscal cobra relevancia debido a su papel central en el manejo de las finanzas públicas. En este contexto, la regla fiscal es un marco legal que establece límites y metas concretas para el déficit fiscal y la deuda, buscando garantizar la sostenibilidad de las cuentas del Estado colombiano en el mediano y largo plazo.

La importancia de la regla fiscal radica en que su cumplimiento influye en la percepción de los inversionistas y agencias calificadoras como Moody’s, afecta el acceso del país a recursos internacionales y define la capacidad del Gobierno para financiar políticas públicas. Con la suspensión temporal de la regla en 2025 y la exigencia de un ajuste significativo para volver a ella en 2028, el debate en torno a su restablecimiento y cumplimiento resulta fundamental para el futuro económico del país.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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