Cesantías 2026: ¿Qué cambia para trabajadores y empresas con la nueva fecha límite de consignación en Colombia?
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Visitar sitioEn 2026, el pago de cesantías cambia de fecha y trae obligaciones extra para empresas y trabajadores.
En Colombia, donde más del 55% de quienes trabajan lo hacen en la informalidad, las cesantías se mantienen como un pilar esencial para quienes cuentan con un empleo formal. Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la prestación alcanza a quienes tienen contrato laboral, sin importar la modalidad, dejando por fuera a trabajadores informales, a contratistas por prestación de servicios y a quienes reciben salario integral, cuyos pagos ya incluyen estos beneficios. Este ahorro forzoso cumple doble función: actúa como seguro ante la pérdida del empleo y constituye un mecanismo regulado para financiar vivienda y educación, aspectos que han cobrado relevancia en la coyuntura económica reciente, como lo reportó El Colombiano.
En 2026, la discusión sobre las cesantías regresa al primer plano debido a una particularidad del calendario. Normalmente, la ley obliga a que las empresas consignen las cesantías como plazo máximo el 14 de febrero, pero en ese año la fecha coincide con un sábado. Por ello, el último día legal para cumplir con este deber será el lunes 16 de febrero. Desde el martes 17, cualquier empresa que no haya realizado la consignación entra en mora y deberá pagar un día de salario adicional al trabajador por cada día de retraso. Esta información ha sido confirmada por medios como El Colombiano en varias de sus ediciones recientes.
El proceso de consulta para los trabajadores es sencillo: deben ingresar al fondo de cesantías elegido —Porvenir, Protección, Colfondos, Skandia o el Fondo Nacional del Ahorro (FNA)— y verificar el saldo usando su número de documento. Deben aparecer tanto las consignaciones como los posibles retiros y, si después del 16 de febrero de 2026 el saldo no se refleja, el trabajador puede reclamar el incumplimiento de manera directa. Además, a este ahorro anual se suma el pago de intereses, equivalente al 12% anual sobre el valor de las cesantías, que debe pagarse a más tardar el 31 de enero de cada año directamente al trabajador.
El cálculo es proporcional al tiempo trabajado, considerando el salario mensual y el número de días laborados. Quienes reciben el salario mínimo —$1.750.905 en 2026— recibirán esa misma suma si labora todo el año; si el periodo es menor, el valor se ajusta proporcionalmente. A seis meses corresponde cerca de $875.000 y a tres meses aproximadamente $437.000, cifras útiles para comprender el alcance de esta prestación.
Las cesantías pueden retirarse en casos puntuales: terminación del contrato, compra o mejoramiento de vivienda, educación superior y prestación del servicio militar. Cada retiro exige documentación específica y la justificación correspondiente, según lo establece la normatividad vigente. Durante 2025, el total de ahorro en cesantías marcó un récord de $26,1 billones y los retiros, especialmente por terminación de contrato y vivienda, ocuparon la mayoría de esos recursos. La tendencia demuestra que, más allá de un simple trámite, las cesantías siguen sirviendo de colchón financiero para miles de hogares colombianos, frente a la fragilidad del mercado laboral.
Para el sector empresarial, especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), el pago de cesantías representa una fuerte presión financiera en el primer trimestre del año, al coincidir con impuestos y otras obligaciones. El Dane advierte que cerca del 59% de estas empresas usan recursos propios para cubrir compromisos como las cesantías, por lo que un manejo inadecuado puede afectar seriamente la liquidez. Las recomendaciones de expertos del sector financiero, como lo indica el presidente de IRIS, Alejandro Verswyvel Gutiérrez, sugieren planear anticipadamente y no dejar este desembolso para el último momento, previniendo así dificultades operativas y legales.
¿Qué riesgos corren los trabajadores si sus cesantías no son consignadas oportunamente?
La oportunidad en el pago de cesantías no solo protege la economía del trabajador, sino que garantiza sus derechos ante cambios inesperados como la pérdida del empleo o la necesidad de costear educación y vivienda. Si las cesantías no se consignan a tiempo, como advierte la normatividad vigente publicada en El Colombiano, el trabajador puede ver limitado su acceso a estos fondos en momentos críticos. Además, los intereses por mora y sanciones impuestas al empleador buscan resarcir parcialmente el daño, pero no siempre compensan la afectación real para quien depende de ese ahorro.
Por eso, la vigilancia sobre la consignación oportuna es una práctica recomendada para todos los empleados formales, especialmente considerando que en años recientes ha habido aumentos tanto en el monto total de cesantías consignadas como en los retiros por situaciones apremiantes. Esta situación refleja el rol vital de las cesantías en el bienestar laboral del país.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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