Dólar a la baja en Colombia: ¿por qué la revaluación pone en crisis a los cafeteros y exportadores?
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Visitar sitioLa caída histórica del dólar pone en alerta a los caficultores: ¿cómo afecta la revaluación a Colombia?
La abrupta caída del dólar en Colombia, que lo ha situado en cifras no registradas desde mediados de 2021, generó inquietud en sectores estratégicos del país, especialmente el del café. Si bien para muchos actores del mercado cambiario la apreciación del peso colombiano representa una señal positiva, para los exportadores, y en particular los caficultores, la realidad es otra. El fortalecimiento de la moneda local frente al dólar ha sido notable en el transcurso del último año: según datos de El Colombiano, a comienzos de enero de 2025, el dólar se ubicaba en $4.409, mientras que para el 13 de enero de 2026 descendió hasta los $3.663. Esto implica una revaluación cercana al 16,9%, un cambio que repercute de manera inmediata sobre los ingresos del sector rural.
El gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón Jaramillo, expuso el impacto directo de esta variación. Solo por efecto de la revaluación, el ingreso por cada carga de café disminuyó entre $500.000 y $550.000 en el último año. De esta manera, el caficultor, pese a mantener la calidad y volumen de su producto, percibe significativamente menos dinero en moneda local por sus ventas internacionales. Para el dirigente gremial, este fenómeno no solo afecta a los productores individuales, sino que deteriora la competitividad del país y debilita las fuentes de divisas y de crecimiento económico.
La situación adquiere mayor gravedad en un contexto donde confluyen otros factores adversos. Los cafeteros colombianos enfrentan una presión creciente por la persistencia de una alta inflación, el aumento del salario mínimo y unas tasas de interés que se mantienen elevadas durante 2026. Según la Federación, el problema no radica en pedir ventajas, sino en la necesidad de salvaguardar el empleo rural, la estabilidad en el ingreso de los productores y la salud de las exportaciones, fundamentales para la economía colombiana.
A la presión cambiaria se suma el comportamiento reciente de los mercados. El miércoles 14 de enero, el dólar abrió nuevamente a la baja, siguiendo la tendencia descendente y alcanzando mínimos equivalentes a los de 2021, con la Tasa Representativa del Mercado (TRM) en $3.663,24. Este descenso significa mejores condiciones para los importadores, pero representa un severo golpe para actividades como la caficultura que dependen de la exportación.
Paralelamente, el sector cafetero experimenta un ajuste productivo. Al cierre de 2025, la caficultura colombiana reportó una producción de 13,67 millones de sacos de 60 kilos, lo que supuso una ligera reducción del 2% frente a 2024. La situación fue aún más crítica en el primer trimestre del año cafetero (octubre-diciembre), con caídas del 24% en la producción y del 31% solo en diciembre, afectadas principalmente por intensas lluvias que dañaron las floraciones y el desarrollo del grano.
A pesar de este retroceso productivo, las exportaciones de café tuvieron un crecimiento del 7% en 2025, alcanzando los 13,1 millones de sacos enviados al extranjero. La Federación Nacional de Cafeteros mantuvo un papel preponderante, concentrando cerca del 25,9% de las exportaciones totales. No obstante, en el primer trimestre del año cafetero, cuando la oferta de grano disminuyó, las exportaciones retrocedieron un 6,1%. El consumo interno mostró una tendencia estable, situándose en 2,27 millones de sacos, mientras que las importaciones alcanzaron 1,18 millones, reflejando la complejidad y resiliencia del sector ante los desafíos actuales.
¿Cómo afecta la revaluación del peso colombiano a otros sectores exportadores?
La dinámica del mercado cambiario no solo tiene implicaciones para la caficultura, sino también para otros rubros que dependen de la exportación de bienes y servicios. La apreciación del peso frente al dólar reduce la competitividad de los productos colombianos en el exterior, pues las compañías reciben menos pesos por sus ventas internacionales. Para aquellos sectores intensivos en exportaciones, este entorno supone una reducción en los márgenes de ganancia y puede desincentivar la inversión, dificultando la sostenibilidad a largo plazo.
Las consecuencias de la revaluación pueden, además, afectar el empleo rural y urbano y comprometer el crecimiento de sectores clave de la economía nacional. Entender estos impactos es esencial para anticipar posibles medidas de ajuste y apoyar desde las políticas públicas a quienes contribuyen al desarrollo económico del país mediante la generación de divisas.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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