La subida de tasas golpea a los bancos: menor rentabilidad, más riesgos y crédito más caro en Colombia
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Visitar sitioEl Banco de la República subió tasas y el margen de rentabilidad bancaria cayó al nivel más bajo en años. ¿Por qué?
En un panorama económico gravitado por una inflación persistente y riesgos fiscales latentes, el Banco de la República decidió incrementar su tasa de interés en 100 puntos básicos en marzo. Esta acción constituye una continuación de la política monetaria contractiva, orientada a disminuir la demanda agregada y mantener la confianza en el banco central, en un contexto en que el control de los precios es prioritario. De acuerdo con el análisis de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), si bien estas medidas contribuyen al objetivo de estabilizar la inflación, también producen impactos notorios en la estructura y solidez del sistema financiero colombiano.
En particular, una de las consecuencias inmediatas ha sido la reducción del margen neto de intereses (MNI), que mide la rentabilidad de la intermediación financiera. Según Anif, entre finales de 2021 y 2023, este margen pasó del 6,6% al 5,4%. La razón principal se debe a que las tasas de captación, es decir, aquellas que las entidades financieras ofrecen a los ahorradores, han escalado más rápidamente que las tasas de colocación que aplican en los préstamos, comprimiendo así el “spread” financiero y generando menos ingresos por intermediación.
La transmisión de esta política hacia los diferentes tipos de crédito tampoco se ha efectuado de forma uniforme. El crédito de consumo y el crédito comercial han reaccionado rápidamente a los incrementos de la tasa, mientras que el segmento hipotecario, especialmente en vivienda de interés social (VIS), ha permanecido relativamente estable por sus características contractuales y regulaciones específicas que limitan variaciones abruptas en las tasas.
Además, aproximadamente la mitad de los créditos desembolsados hasta el 13 de marzo de 2026 se han hecho a tasa fija, lo que reduce la capacidad de las entidades para ajustar precios y trasladar íntegramente los costos de fondeo a los usuarios.
En este contexto, el deterioro de la calidad de la cartera se ha convertido en otro factor relevante. Durante el primer trimestre del año, el segmento de microcrédito exhibió niveles de mora superiores al 7%, mientras que la cartera de consumo ha mostrado signos evidentes de debilitamiento, situación que obliga a los bancos —por normativa prudencial— a establecer provisiones para cubrir posibles incumplimientos de pago.
La consecuencia de destinar mayores recursos a provisiones es la reducción directa de las utilidades netas del sistema financiero. Así, la combinación de menores márgenes, incremento del riesgo crediticio y costos crecientes de fondeo impulsa a los bancos a endurecer sus políticas de crédito, restringiendo la oferta o elevando los precios de los préstamos.
De acuerdo con Anif, esta espiral refuerza aún más el efecto contractivo de la política monetaria, generando desafíos adicionales para la economía real. El ciclo tiende a afectar en mayor proporción a los hogares y empresas más vulnerables, que enfrentan así acceso restringido al financiamiento en momentos críticos.
En definitiva, aunque la política monetaria restrictiva sigue siendo crucial para el retorno de la inflación a la meta del 3%, Anif advierte sobre la importancia de monitorear de cerca la rentabilidad bancaria, la calidad de la cartera y la estabilidad de la oferta crediticia. El equilibrio entre control de la inflación y la salud financiera será puesto a prueba en los meses venideros, marcando un posible punto de inflexión para el sistema.
¿Qué significa el margen neto de intereses (MNI) y por qué es importante para los bancos?
El margen neto de intereses (MNI) es un indicador clave que refleja la diferencia entre los ingresos que una entidad financiera obtiene por los préstamos otorgados y los costos que debe pagar por los depósitos captados. Este margen permite evaluar el grado de rentabilidad de la actividad de intermediación bancaria, es decir, el negocio fundamental de recibir dinero de los ahorradores para prestar a quienes lo necesitan.
En el contexto colombiano actual, según Anif, el deterioro del MNI significa que los bancos reciben menos beneficios por su actividad principal, lo que los obliga a revisar sus estrategias de negocio, ajustar costos y revaluar el nivel de riesgo que están dispuestos a asumir al otorgar crédito. Por ello, el MNI no solo es una señal de la salud financiera de las entidades, sino que también incide directamente en la capacidad del sistema financiero para servir a la economía.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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