El futuro del Bacatá: inversión, promesa de rentabilidad y el reto de concluir un ícono en Bogotá

Economía
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El coloso de la Avenida Caracas enfrentó transformaciones y desafíos tras el ingreso de TotalCo en 2023.

El Bacatá es un edificio emblemático que se erige en el centro de Bogotá, con una estructura que llega a los 216 metros de altura. Esta edificación ha sido protagonista de dos narrativas casi opuestas: por un lado, como símbolo de renovación urbana y promesa de vivienda para la ciudad; por otro, como un caso de decepción para quienes apostaron sus ahorros con la expectativa de obtener una rentabilidad comercial prometida pero aún incierta, incluso más de una década después de que todo inició.

La historia del Bacatá comenzó en 2008 con la creación de BD Promotores Colombia. El proyecto materializó sus primeros avances el 24 de diciembre de 2010, fecha en la que se constituyeron los fideicomisos correspondientes al terreno y al área comercial, mecanismos legales que permitieron manejar la financiación y administración del proceso. Las obras arrancaron en 2011. Hacia 2015, ambas torres del Bacatá alcanzaron su altura definitiva, consolidándose así en el paisaje bogotano. Sin embargo, en 2018, la realidad financiera del promotor, BD Promotores, impidió la culminación total de la construcción y forzó la suspensión de trabajos, dejando la torre sur inconclusa.

En 2021, la Superintendencia de Sociedades, entidad del Estado encargada de vigilar y controlar a las empresas, ordenó la liquidación de BD Promotores ante los insalvables problemas económicos y jurídicos. Desde 2023, la fiduciaria comenzó la búsqueda de alternativas para reactivar el proyecto, lo que desembocó en la llegada de TotalCo, la compañía actualmente responsable de la finalización de las obras.

El Bacatá fue planeado originalmente con dos torres y cuatro componentes principales: apartamentos y oficinas en la torre norte, así como un hotel, un centro comercial y parqueaderos en la torre sur. Para financiar el proyecto, miles de ciudadanos adquirieron derechos fiduciarios denominados “Fidis”, con la expectativa de recibir un porcentaje de las utilidades una vez que la infraestructura estuviera en funcionamiento. El esquema contemplaba que BD Promotores ejecutaría la obra, mientras Acción...

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Qué pasó con la promesa de rentabilidad del proyecto Bacatá?

El proyecto Bacatá generó grandes expectativas de rentabilidad para las personas que invirtieron comprando derechos fiduciarios llamados “Fidis”. Sin embargo, varios años después del comienzo del proyecto, los inversionistas todavía debaten la realización de estas ganancias, pues los problemas financieros y de ejecución mantuvieron la promesa en entredicho, de acuerdo con los antecedentes relatados.

¿Qué son los derechos fiduciarios ‘Fidis’ y cómo funcionan en un proyecto inmobiliario?

Los derechos fiduciarios, en este caso denominados ‘Fidis’, son instrumentos que permiten a quienes los adquieren participar en la financiación y eventuales utilidades de un proyecto inmobiliario. Los inversionistas, mediante la compra de estos derechos, esperan recibir una parte de las ganancias una vez el proyecto entre en operación, como explica el caso del Bacatá según la información reseñada.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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