Colombia enfrenta alta importación y contrabando de arroz pese a producción local suficiente y acuerdos comerciales

Economía
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En 2025, el contrabando de arroz casi triplicó el volumen de las importaciones legales según Fedearroz.

Colombia ha demostrado una notable capacidad para producir arroz blanco, un alimento básico en la dieta nacional. Sin embargo, el país sigue dependiendo de las importaciones y se enfrenta, además, a una fuerte presión por el ingreso ilegal de este cereal. Según datos de 2025 publicados por el diario La República, la producción interna estuvo cerca de 1,86 millones de toneladas, mientras que el consumo nacional superó los 2,2 millones de toneladas. A pesar del esfuerzo de los agricultores locales, esa diferencia se cubrió en parte con 87.778 toneladas de arroz importado legalmente y, de acuerdo con la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), con más de 262.000 toneladas adicionales que entraron de contrabando.

Las importaciones oficiales de arroz blanco se basan principalmente en los compromisos adquiridos por Colombia en acuerdos comerciales previos. Rafael Hernández Lozano, gerente general de Fedearroz, explicó a La República que, aunque la producción nacional sería suficiente, el país está obligado a recibir arroz estadounidense y de los miembros de la Comunidad Andina bajo las condiciones pactadas. Por ejemplo, existe un cronograma de desgravación con Estados Unidos que determina cuotas de importación anuales, mientras que el arroz ecuatoriano ingresa aprovechando la normativa de la Comunidad Andina.

Sin embargo, Hernández Lozano enfatizó que la llegada de este arroz por compromisos antiguos no responde a una necesidad actual del país. Por su parte, Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, señaló que la economía dolarizada de Ecuador representa una competencia directa, afectando el precio y la rentabilidad del arroz colombiano.

El problema más grave, según los arroceros, es el contrabando, proveniente sobre todo de Ecuador. El volumen calculado para 2025 casi triplica el dato de importaciones legales. Este arroz ilegal llega al mercado a precios más bajos, desplazando a los productores nacionales. La problemática tiene un impacto significativo en regiones como Cesar y La Guajira, donde los agricultores enfrentan desventajas competitivas, altos costos de producción, bajos precios y dificultades climáticas, agudizadas por el fenómeno de El Niño.

En este contexto, el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, propuso que los cultivadores guajiros consideraran alternativas como el marañón para sortear las pérdidas recurrentes y la dependencia del agua. Sin embargo, la gremial arrocera ha rechazado esta opción, argumentando que abandonar el cultivo no puede considerarse una solución y que se requieren acciones concretas del Gobierno para apoyar a los productores. Hernández Lozano insistió en que la prioridad debe ser respaldar a los agricultores y no recomendarles dejar de sembrar arroz.

* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué Colombia importa arroz si tiene producción nacional suficiente?

Colombia trae arroz del extranjero debido a compromisos adquiridos en acuerdos comerciales, como el cronograma de desgravación con Estados Unidos y las condiciones de la Comunidad Andina, aun cuando la producción nacional podría satisfacer buena parte de la demanda. Así lo explicaron Rafael Hernández Lozano, de Fedearroz, y Jorge Bedoya, de la Sociedad de Agricultores de Colombia, en La República, donde señalaron que estos convenios obligan al país a abrir su mercado a importaciones, lo que afecta la industria local.

¿Cómo afecta el contrabando de arroz a los productores colombianos?

De acuerdo con Fedearroz, el ingreso ilegal de arroz, principalmente desde Ecuador, representa el mayor problema para los agricultores nacionales. Este cereal entra al mercado a precios menores que el producto local y compite deslealmente, afectando la rentabilidad y sostenibilidad de los cultivos colombianos, especialmente en departamentos como Cesar y La Guajira, donde ya enfrentan otros desafíos como altos costos y problemas climáticos.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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