Acceder a crédito agrario en Colombia: un camino lleno de trabas que frena el desarrollo del campo

Economía
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Pese al papel clave del agro, miles de campesinos aún enfrentan grandes barreras para obtener crédito en Colombia.

Las dificultades para acceder al crédito agrario han sido objeto de un constante debate entre productores rurales, asociaciones y actores institucionales en Colombia. El artículo de El Diario señala que el acceso a financiación resulta un reto permanente para el sector agropecuario, sobre todo para los pequeños y medianos agricultores, quienes ven limitadas sus posibilidades de desarrollo ante las barreras burocráticas y las condiciones estrictas impuestas por las entidades financieras especializadas en el área rural.

De acuerdo con testimonios recogidos por El Diario, muchos productores encuentran que los requisitos solicitados por entidades como el Banco Agrario resultan difíciles de cumplir. Esto se traduce en la imposibilidad de expandir cultivos, tecnificar procesos, adquirir insumos o enfrentar periodos críticos de clima y mercado. Dicha situación ha propiciado una creciente preocupación no solo en las zonas rurales, sino también entre asociaciones gremiales que señalan el impacto negativo de la falta de recursos disponibles para impulsar la productividad agrícola. La falta de respaldo crediticio afecta la competitividad y perpetúa condiciones de subsistencia en numerosas regiones.

Otro aspecto discutido reside en la ausencia de incentivos y garantías suficientes para que el campesino pueda acceder a préstamos que no representen riesgos excesivos. Según las fuentes consultadas por El Diario, si bien existen líneas preferenciales y programas estatales orientados a fomentar la inclusión financiera rural, en la práctica los filtros son tan rigurosos que una gran parte de los agricultores quedan por fuera de los beneficios. Como consecuencia, algunos recurren a fuentes informales de financiación, más costosas y con altos riesgos de endeudamiento, lo que agrava la vulnerabilidad del sector.

Las voces de productores y líderes rurales enfatizan la necesidad de revisar el marco actual del crédito agrario para hacer más efectiva y equitativa la distribución de los recursos. Se propone un enfoque diferenciado, que considere las realidades y potencialidades de las diversas regiones rurales colombianas y que contemple soluciones a largo plazo, tanto en términos de acceso a capital como de educación financiera y asistencial técnica, todo ello encaminado a dinamizar el crecimiento del campo. La falta de respuestas concretas sigue constituyendo una traba para el progreso agrario, pese a la importancia estratégica del sector para la economía y la seguridad alimentaria nacional.

Este panorama revela una deuda histórica con el campo en materia de mecanismos de financiamiento inclusivos y sostenibles. El diálogo entre el Estado, el sistema financiero y las organizaciones de productores aparece como una vía fundamental para impulsar reformas que permitan democratizar el acceso al crédito y dignificar la vida rural. Las reflexiones recopiladas en el artículo apuntan a la urgencia de establecer estrategias que reduzcan los obstáculos existentes y promuevan un verdadero desarrollo integral de la ruralidad colombiana.

¿Qué tipo de garantías se exigen actualmente para acceder a un crédito agrario?

El interés por conocer las garantías requeridas para obtener préstamos agrarios surge de la misma preocupación de los productores que encuentran obstáculos constantes al solicitar financiación. Estas garantías pueden abarcar desde la presentación de títulos de propiedad, avales personales o familiares, hasta la necesidad de demostrar capacidad de pago y estabilidad en la actividad agrícola. Dichos requisitos, según los testimonios citados por El Diario, terminan siendo difíciles de cubrir para muchos pequeños y medianos agricultores, quienes a menudo carecen de títulos legalizados o de historial crediticio. Esta situación genera un ciclo de exclusión que limita la posibilidad de acceder a recursos para invertir y crecer, perpetuando la desigualdad en el campo y postergando el desarrollo agrícola nacional.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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