Óscar 'el Pájaro' Juárez: recuerdos, agüeros y secretos de su llegada a Millonarios en los años 80
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Visitar sitioÓscar 'el Pájaro' Juárez revela anécdotas inéditas sobre su llegada a Millonarios y la magia oculta del vestuario.
Óscar 'el Pájaro' Juárez es recordado por su aguda memoria y por haber compartido, años después, detalles poco conocidos sobre su paso del San Martín de Tucumán, en Argentina, al conjunto de Millonarios en Colombia. En una charla para el programa ‘Anecdotario’ de ‘Gol Caracol’, Juárez narró cómo vivió el proceso de adaptación a un ambiente completamente nuevo, tanto futbolística como culturalmente, en la ciudad de Bogotá. De acuerdo con la entrevista, sus recuerdos principales se remontan a la emoción y la presión de reemplazar a Juan Gilberto Funes, un delantero argentino reconocido por su potencia y goles, aunque sin títulos en el club. Según el relato de Juárez, su llegada coincidió con la obtención de campeonatos por parte de los Millonarios, aunque dejó claro que no atribuía el éxito únicamente a su presencia, sino al cúmulo de factores que confluyeron en ese periodo.
El fichaje de Juárez por Millonarios surgió gracias al interés inesperado de Guillermo Gómez, directivo del equipo colombiano. Gómez buscaba un reemplazo para Funes y, al asistir a un clásico entre San Martín y Atlético Tucumán, tenía la intención de observar a otros dos jugadores: Raúl Aredes y Antonio Apud. No obstante, fue el desempeño del propio Juárez lo que captó la atención del dirigente, lo que desembocó en su contratación en medio del partido. Según Juárez, la oferta económica superaba con creces lo que percibía en Argentina, lo que facilitó su decisión de trasladarse a la capital colombiana.
El delantero argentino también reflexionó sobre el valor que tendría su pase en la actualidad, coincidiendo con Ricardo ‘el Flaco’ Gareca en que jugadores de su época estuvieron en el lugar y momento equivocados. Juárez destacó la facilidad que otorga la globalización hoy en día para jugar en Europa y contrastó su capacidad goleadora —24 tantos en una sola temporada— con las cifras actuales, donde considera que los goleadores anotan muchos menos tantos y, sin embargo, reciben mayor reconocimiento.
En Millonarios fue recibido por el técnico Eduardo Julián Retat, quien tenía métodos de trabajo estrictos y una filosofía que resultó difícil para Juárez en un principio. Retat, además de su disciplina, utilizaba agüeros para motivar a sus dirigidos, como un curioso líquido verde proporcionado por una bruja de Santa Marta, que el técnico aplicaba a los jugadores esperando buenos resultados. Juárez cuenta que logró marcar su primer gol el día que evitó que Retat le pusiera ese líquido, lo que evidencia la mezcla de creencias y ritos presentes en los camerinos del fútbol colombiano de esa época.
La convivencia dentro del vestuario reflejaba la diversidad regional y cultural del país, con jugadores provenientes de distintas zonas como el Valle del Cauca, la Costa Norte, el Pacífico, Antioquia, Manizales y Bogotá. Imágenes religiosas, objetos brindados por chamanes y variados rituales se mezclaban en el ambiente, mostrando una verdadera fusión de costumbres y tradiciones que, según Juárez, resultaban imprescindibles de comprender para integrarse plenamente al grupo.
¿Cómo influyó la variedad de creencias y costumbres regionales en el ambiente de los equipos de fútbol colombiano durante los años ochenta?
La pregunta sobre la incidencia de los diferentes orígenes y creencias de los jugadores en el entorno de los equipos colombianos es relevante para comprender cómo se forjaban los vínculos internos en clubes como Millonarios. En la década de los ochenta, el fútbol colombiano vivió una mezcla de tradiciones religiosas e influencias esotéricas que se reflejaban en el vestuario, como lo ilustra la experiencia de Óscar Juárez.
En ese escenario, la diversidad era el punto de encuentro de supersticiones, agüeros y convicciones religiosas que no solo formaban parte del espectáculo deportivo, sino que influían en la forma en que jugadores y técnicos intentaban buscar la victoria. Entender cómo los equipos manejaban esta pluralidad ayuda a contextualizar el peso de la idiosincrasia nacional en el fútbol de la época, un rasgo que persiste en la memoria colectiva y en los relatos de quienes vivieron aquella etapa.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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