Alternativa Film Festival 2026 cerró en Medellín con más de 10.000 asistentes y un mensaje claro: el cine también puede cambiar el mundo

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Escrito por:  Redacción Contenido Patrocinado
Actualizado: 2026-05-08 12:51:56

El festival premió cine del Sur Global y dejó un mensaje de impacto social desde inDrive.

Gabriel Aponte/Getty Images for Alternativa Film Festival

Durante nueve días, Medellín se convirtió en una pantalla gigante donde las historias del Sur Global no solo se proyectaron… se sintieron. El Alternativa Film Festival 2026 bajó el telón con cifras potentes, premios internacionales y una idea que resonó más allá del cine: contar historias también es una forma de enfrentar la injusticia.

La clausura, realizada en el Orquideorama del Jardín Botánico, reunió a realizadores, industria y público en una noche donde América Latina se llevó parte del protagonismo. La película peruana Runa Simi, dirigida por Augusto Zegarra, se quedó con el Focus Award, destacándose por su mirada íntima sobre la identidad quechua. A su lado, los cortometrajes Blue Heart y Casa Chica confirmaron el pulso creativo de la región.

En total, el festival entregó 120.000 dólares en premios, reconociendo historias que van desde la resistencia social hasta narrativas construidas desde la infancia, el absurdo o la memoria. Pero más allá de los galardones, hubo una conversación de fondo que terminó robándose el foco.

Gabriel Aponte/Getty Images for Alternativa Film Festival

“No queremos solo ganar dinero, queremos cambiar el mundo”

Esa frase podría sonar a discurso, pero en boca de Arsen Tomsky, CEO de inDrive, toma otra forma.

En medio del cierre del festival, el fundador explicó por qué una plataforma de movilidad está detrás de este proyecto cultural. Y no, no es marketing vacío.

Según contó, todo nació en una ciudad fría donde estudiantes con carro decidieron transportar a otros de forma más justa. Esa lógica, casi espontánea, se convirtió en el ADN de la compañía: permitir que las personas negocien, elijan y accedan a tarifas que consideren justas.

“Podríamos ser más baratos, pero preferimos ser justos”, explicó. Una frase que resume la filosofía de una empresa que, asegura, opera con comisiones bajas (alrededor del 12%) porque cree que cobrar de más también es una forma de desigualdad.

Para Tomsky, el festival es solo una extensión de ese propósito.

“No quiero dinero, quiero cambiar el mundo”.

Gabriel Aponte/Getty Images for Alternativa Film Festival

Del cine a África: el siguiente capítulo

El cierre también dejó un anuncio que abre mapa: la próxima edición del festival se realizará en África, llevando el proyecto a un nuevo territorio del Sur Global.

Y como eco inmediato, Bogotá no se queda por fuera. Desde el 1 al 10 de mayo, la Cinemateca de la ciudad acogerá una selección de películas del festival, extendiendo la conversación a nuevos públicos.

Más que cine, una declaración

El Alternativa Film Festival no se limita a proyectar películas. Funciona como una especie de altavoz para historias que rara vez ocupan titulares globales, pero que tienen algo en común: buscan generar impacto.

Y en esa mezcla de cine, propósito y audiencia, Medellín no solo fue sede… fue punto de encuentro de una idea más grande.

Porque al final, entre luces, aplausos y créditos finales, quedó flotando una pregunta interesante:

¿Qué pasa cuando una app de transporte decide apostar por cambiar narrativas, en lugar de solo mover personas?

inDrive - Alternativa Film Festival

inDrive y Alternativa film Festival

 

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