El blindaje vehicular se dispara en Colombia: la respuesta de ciudadanos y empresarios ante la creciente inseguridad
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Visitar sitioUn ataque al alcalde de Pedraza reabre el debate: ¿por qué aumenta el blindaje de vehículos en Colombia?
El creciente clima de inseguridad en Colombia ha despertado la alarma ciudadana y de autoridades tras el atentado perpetrado contra Gustavo Osorio, alcalde de Pedraza, Magdalena, mientras abastecía su vehículo de gasolina en Barranquilla. El ataque armado, en el que el mandatario logró salir ileso debido a que el automotor contaba con blindaje, es una muestra clara del deterioro de la seguridad en distintas regiones del país y de la creciente necesidad de protección para quienes se ven expuestos a este tipo de situaciones.
En medio de este panorama adverso, las cifras reflejan la magnitud del problema. Según datos proporcionados por la Policía Nacional, en 2023 se registraron más de 309.000 casos de hurto contra personas, lo que representa un incremento del 9 % respecto a 2022, año en el que se denunciaron 283.000 hechos similares. El alcance de la criminalidad diaria es tan significativo, que en promedio alrededor de mil colombianos son víctimas de robos o asaltos cada jornada. Estos números ubican a los años 2022 y 2023 entre los períodos más críticos para la seguridad ciudadana en la última década.
El clima de temor no solo afecta a los ciudadanos de a pie, sino también a los comerciantes y empresarios, como lo reveló un estudio de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) en noviembre de 2024. El 46 % de los comerciantes en Bogotá manifestó sentir inseguridad en las zonas donde realizan sus actividades económicas, una percepción que se ha visto reforzada por el aumento en los robos de vehículos, especialmente en la capital. Solo entre enero y junio de 2023, en Bogotá se reportó la sustracción de 1.908 automotores, cifra que equivale a más de un tercio de los robos de vehículos a nivel nacional en ese primer semestre, según cifras compartidas en el artículo.
Los delitos apenas se limitan al hurto de automotores. El robo a motocicletas y la extorsión también percibieron incrementos el año pasado, siendo recurrentes en horarios nocturnos y durante la madrugada, de acuerdo con reportes de las propias autoridades.
Ante este escenario, un sector de la población ha buscado alternativas para reducir los riesgos. Entre las soluciones más demandadas, el blindaje de vehículos particulares destaca como una respuesta preventiva a la violencia urbana. De acuerdo con la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, en Bogotá se blindan anualmente más de 300 vehículos, cifra que presenta una tendencia sostenida al alza, motivada en gran parte por la exposición cotidiana a situaciones de peligro.
Alan Perlman Katz, presidente de la firma Neosecurity, atribuye el incremento en la demanda de este servicio a la percepción de inseguridad generalizada. Señaló que diversos sectores buscan con urgencia disminuir su vulnerabilidad ante delitos armados, sobre todo quienes deben desplazarse de forma regular por áreas identificadas como de alto riesgo. Además, los esquemas de protección preferidos corresponden a los niveles III y IV, principalmente en camionetas, caracterizándose por blindaje balístico en vidrios, carrocería y neumáticos, pensado para resistir ataques con armas de fuego y facilitar la reacción ante amenazas.
La directora operativa de Neosecurity, Paola Valderrama, enfatizó la importancia de que estos procesos de seguridad cumplan con estándares técnicos respaldados por la normativa nacional vigente. Recordó que el blindaje vehicular exige una meticulosa evaluación de ingeniería y estrictos controles de calidad para garantizar la protección de los ocupantes y la operatividad del automotor. Mientras las autoridades buscan frenar la criminalidad mediante distintas estrategias, el blindaje vehicular sigue consolidándose como una de las alternativas de protección implementadas en distintos sectores sociales y económicos del país.
¿Qué niveles de blindaje existen y a qué amenazas protegen?
Esta pregunta surge debido al creciente interés que despierta la protección vehicular como medida preventiva frente al aumento de crímenes violentos y asaltos armados, especialmente en zonas urbanas como Bogotá. En el artículo se menciona que los niveles de blindaje III y IV son los más solicitados, pero no se detallan las diferencias entre ellos ni el tipo de armas contra las que ofrecen defensa.
Conocer las características técnicas de cada nivel de blindaje resulta relevante para quienes buscan información sobre las opciones disponibles y sobre el grado de seguridad que cada una puede proporcionar en situaciones de riesgo real. La decisión entre los distintos niveles implica considerar factores como el tipo de amenaza frecuente en el área, el uso cotidiano del vehículo y el presupuesto destinado a la protección personal.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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