Durante la explicación la brasileña aseguró que el placer depende de los dos y sobre todo de quien recibe el estímulo, pues es quien debe controlar sus impulsos y decir hasta qué punto lo está disfrutando; sí hay un punto de placer, solo hay que saber encontrarlo.

Dos Santos explicó que el ano tiene 2 anillos musculares: uno que se mueve de forma voluntaria (entrada) y otro involuntario (parte interna), así que para empezar se debe lubricar en abundancia el pene (o lo que se vaya a usar), penetrar de forma leve para que los dos se relajen y ahí sí llegar más al fondo.

La peor posición para el sexo anal es de ‘perrito’, aseguró Flavia, quien agregó que quien recibe no puede controlar mucho el acto y se convierte en doloroso, así que habrá que ver algo más cómoda en donde los dos puedan comunicarse y hacer que la experiencia no sea traumática.

La persona que está recibiendo el estímulo también deberá ayudarse, eliminar la tensión de su cuerpo, y si es una mujer, estimular su clítoris, puesto que el 85 % de ellas necesita activar esta zona para conseguir un orgasmo.

Es importante destacar que el uso de lubricante y condón es indispensable para tener sexo anal, pues el ano es estrecho, cuenta con poca lubricación y muchas bacterias; además, si el acto se da con un juguete, debe tenerse cuidado porque la zona tiene una alta capacidad de succión. Nadie quiere terminar en urgencias y menos de este tipo.

Si el sexo se está dando con condón, deberá cambiarse al pasar de la vagina al ano y viceversa,  si no es así, que no debería, tendrá que lavarse muy bien el miembro, recomendó la especialista.

Esta es la explicación completa: