Y lo hagan teniendo en cuenta los próximos certámenes, tanto nacionales como internacionales del balompié colombiano.

En primer lugar, y como lo he venido reiterando en este espacio hace ya un tiempo, es fundamental que los directivos definan de manera inmediata la continuidad o no de José Pekerman al mando de la Selección absoluta, y, de no darse esta opción, buscar un seleccionador que se ajuste al presupuesto y las necesidades de la Tricolor, que aproveche esta generación de jugadores que se codean en el fútbol de élite y están llamados a hacer historia.

En segundo lugar, es importante resaltar que para esta nueva era no podemos continuar con la línea invisible entre la Selección mayor y las categorías menores, por el contrario se debe materializar una unión entre ellas para así mantener una cosecha de atletas que aseguren el surgimiento de jugadores formados desde la base, con una sólida preparación en los aspectos físicos y mentales, tan escasos en estos tiempos donde prevalece la necesidad de lucrarse de algunos empresarios sin tener en cuenta el bien común.

En cuanto al rentado nacional se refiere, no es posible que sigamos presenciando escenarios deportivos con escasa asistencia del aficionado, se nota de lejos la incapacidad de los clubes por ofrecer al público paquetes atractivos a sus hinchas para que acompañen en cada compromiso a sus equipos. Si bien es cierto que los ingresos representan un pequeño porcentaje de participación del PyG de estas empresas, no se puede perder de vista la necesidad de crear nuevas generaciones de hinchas, que, a fin de cuentas, son quienes determinarán el futuro de este negocio.

*Las opiniones expresadas en este texto son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan para nada la posición editorial de Pulzo.