Desde el arranque de la columna, Orozco describe lo que han venido haciendo como “el show de la verdad judicial”.

Para Orozco, los funcionarios se han dedicado en hacer señalamientos, sin soporte probatorio concluyente, en los que mezclan bandidos con “personas que gozan de buena reputación”.

Luego señala que se han levantado como figuras centrales de la luchas contra la corrupción, presentándose como “visitantes de otro planeta, incontaminados”.

Martínez Neira anunció, sin ninguna diferencia de grado, los descubrimientos que perjudicaban la campaña del candidato uribista de 2014 y las dudas que ensombrecían la campaña del candidato presidente”,

dice Orozco en El Espectador.

“Que el candidato Zuluaga, su hijo y su principal asesor —por entonces ya empleado de Odebrecht— hubieran visitado Brasil en un viaje organizado por la firma sobornadora es igual, penalmente, a que esa constructora hubiera pagado una encuesta electoral “con el fin de lograr una aproximación al Gobierno Santos…”; para Martínez tiene el mismo nivel de condena judicial el alto funcionario uribista que adjudicó la Ruta del Sol, siendo viceministro y por una coima de seis millones y medio de dólares, que un narcopolítico, Otto Bula, en similar oficio delictivo, pero sin conexión directa con la administración santista”, dice Orozco.

Aunque no lo menciona Orozco, al dúo de funcionarios se une el contralor, quien sorprendió con una declaración que dejó desconcertado a todo el mundo de a quién o quiénes se refería.

“Yo creo sinceramente que los jefes de debate del próximo presidente de Colombia son el procurador, el fiscal y el contralorcon todo lo que vamos a destapar de aquí para adelante y lo que hemos destapado”, manifestó Edgardo Maya, citado por Blu Radio.