“No nos digamos mentiras: […] Sus promotores son los miembros de la Colombia Humana, con Gustavo Petro a la cabeza”, sostiene Martínez en su columna, y pone en duda que lo que busque el petrismo con esas movilizaciones sea más plata para las universidades públicas o que Duque desista de aplicar el IVA a la canasta familiar.

“La intención ulterior de esas movilizaciones es crear una sensación de caos en el país, con el fin de allanar la llegada de Petro al poder en el 2022”, asegura el columnista, y señala a Petro (a quien califica de “padre de la Colombia Humana”) de presentarse “ante su cauda como el Mesías que va a poner orden y va a hacer justicia en este país. Y más de uno se cree ese cuento chimbo”.

Para Martínez, la estrategia del petrismo “es clara, pero torpe” desde el punto de vista político, porque “la gran afectada con estas movilizaciones ciudadanas es la clase media, que es a la que Petro tiene que conquistar si quiere llegar a la Presidencia”.

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“Esa estrategia sirve para garantizar el apoyo de la izquierda, pero con ella espantan a la gente de centro, que es la mayoría de este país”, continúa el columnista. “Olvidan que la izquierda no representa más del 30 % del electorado y que esos votos no alcanzan para conquistar el poder”.

Subraya, además, que con “ese proceder”, el petrismo “refuerza la sensación que muchos colombianos tenemos de que la izquierda radical es muy buena para generar caos pero muy mala para ofrecer soluciones y, sobre todo, para aplicarlas”.

Y termina: “Buena parte de los estudiantes marcha con la legítima intención de reclamar más atención para la universidad pública. Respetable. Eso sí, quienes están en ese plan deben tener cuidado y no dejarse utilizar como idiotas útiles por quienes tienen objetivos muy diferentes al impulsar esas protestas”.