Entre esos defensores de Maduro, destaca Vélez en su escrito a “algunos políticos de izquierda de América Latina”, como el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, y los “románticos en Europa” que argumentan que se le está dando un golpe de Estado.

Para ellos, Vélez ofrece las siguientes píldoras de repaso: 1) Maduro se apoderó del Tribunal Supremo y cuando llegaron las elecciones de la Asamblea su partido perdió la mayoría; 2) con el Tribunal “en el bolsillo”, mandó a desconocer el Legislativo; 3) creó otro Congreso conformado por solo sus seguidores para pasar leyes y 4) cuando llegó el turno para elecciones presidenciales vetó a los candidatos de la oposición.

Sobre la base de esos hechos, que le aseguraron a Maduro “los tres poderes [públicos] en su haber”, llegó el momento de su juramentación, “pero la Asamblea real, escogida por el pueblo, entendiendo que las presidenciales eran ilegítimas, hizo lo que dicta la Constitución y esto es nombrar como presidente interino de la nación al presidente de la Asamblea, y este es Juan Guaidó”, agrega Vélez.

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Ahora, advierte el columnista, debido a la presión internacional, “Maduro es un presidente de sobra”, y convertido “en un paria mundial, intentará aferrarse con fuerza y violencia al Palacio de Miraflores”.

“Pero hasta las ratas más salvajes prefieren escapar del acorralamiento si se les da un pequeño espacio”, dice Vélez, por lo que recomienda que ese hueco “es el que debe crear inteligentemente el gobierno de Guaidó”.