La protesta indígena comenzó sobre las 11:00 de la mañana de este miércoles y tenía como objetivo llamar la atención de la Unidad de Víctimas, cuyas oficinas quedan en ese edificio, por lo que consideran una dilación a sus procesos de reparación y promesas que no les han cumplido, informó Red Más Noticias.

Los manifestantes adelantaron un plantón en las puertas de acceso a la edificación y dejaron atrapados a quienes trabajan allí, motivo por el que el Esmad de la Policía se tomó el lugar para controlar la situación.

Pero todo sucedió al contrario, pues la protesta se salió de control y un grupo de indígenas terminó enfrentado con los uniformados.

En estos videos e imágenes compartidas en redes sociales se aprecia la magnitud del enfrentamiento.

La Unidad de Víctimas emitió un comunicado en el que asegura que “tras cuatro meses de concertación y organización con las familias Embera que se encuentran desplazadas en Bogotá y las autoridades locales del distrito capital y de las alcaldías de Pueblo Rico y Bagadó, el retorno de 121 familias a sus resguardos se realizará a partir del 25 de septiembre del año en curso”.

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También, dice, ya se han reubicado varias familias en sus resguardos, y rechaza que los manifestantes hayan “utilizado niños y niñas” para la manifestación.

Pero mientras se surte este proceso, los indígenas piden mayor atención a su situación y que se les facilite “alojamiento y alimentación” mientras retornan a sus sitios de origen.