La información fue confirmada por el Ejército Nacional, que advierte que los responsables de la voladura de una parte del Oleoducto Transandino fueron subversivos de la ‘compañía José Luis Cabrera Ruales’, del Eln.

La explosión “se presentó a 100 metros de un jardín infantil del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar del municipio, sumado a esto la afectación a esta estructura energética, deja una mancha de crudo en el cauce del Rio Güiza, que genera contaminación ambiental”, advierte el Ejército, en un comunicado.

La zona afectada, en la vereda El Arenal, fue acordonada por militares que retomaron el control, dando paso a que operarios de la empresa Ecopetrol procediera  a reparar el daño.

“Estas acciones terroristas lejos de ser manifestaciones legales, son una afectación directa a la población civil vecina de estos sectores y al medio ambiente”, concluye el informe.