Cervantes completaba 15 días internado en esa clínica debido a un disparo que le propinaron en uno de sus brazos, en medio del operativo de captura, y de acuerdo con CM& Noticias la madre del hombre fue a visitarlo y a llevarle comida.

Fue en ese momento que, según el noticiero, el preso le pidió encarecidamente al policía que lo vigilaba que le retirara las esposas mientras consumía los alimentos, a lo que el custodio accedió.

Pero el uniformado tuvo que “ingresar a uno de los baños de la clínica”, y el noticiero explica que ese momento de descuido fue aprovechado por el hombre, de unos 36 años, para salir de allí “por una ventana” de la edificación.

CM& asegura que buscó un pronunciamiento por parte de la Policía de Barranquilla, pero que no fue posible encontrar una respuesta frente a cómo se dio la fuga y qué medidas tomó la institución.

Este caso recordó la fuga de la excongresista Aída Merlano, el pasado primero de octubre, que también huyó por una ventana de un centro médico a donde la trasladó el Inpec para una cita odontológica. En esa ocasión, la hija de la prófuga fue a visitarla y a llevarle comida.

El Heraldo dio a conocer que la Policía desplegó un operativo por tierra y aire para buscar a Cervantes, y que aun así no fue posible encontrarlo. Además, que el hombre cumplía una medida de detención domiciliaria y la la estaba violando cuando fue baleado y capturado por policías.

El medio cita a la Policía para decir que el prófugo tiene anotaciones por hurto, que fue detenido el 24 de octubre de 2018 y cobijado con el beneficio 6 días después, y que en 2016 también lo habían capturado cuando “acababa de cometer un robo en modalidad de fleteo”.

Este es el informe de CM& Noticias.