La información fue confirmada en Twitter por la Agencia de Renovación del Territorio (ART), que lamentó el asesinato de quien era “líder delegada” de su comunidad en el Plan de Acción para la Transformación Regional (PATR) de la Sierra Nevada y Perijá.

En cuanto a cómo sucedieron los hechos El Heraldo dio a conocer que desconocidos llegaron a eso de las 3:00 de la madrugada en el predio en donde vivía Quiroz, en el corregimiento de Bonda, y que la mujer se encontraba solo con uno de sus hijos: Luis Camilo Bermúdez.

“[…] fue ultimada a tiros por desconocidos que irrumpieron en su finca y abrieron fuego contra su humanidad, después (de) que esta les abriera la puerta de la casa, tras pedirle a su hijo de 22 años que se escondiera”, indica el medio regional.

Precisamente el hijo de la mujer fue el que dio aviso a las autoridades, ya que según la información corrió para denunciar el hecho en la subestación de Policía de la población, a eso de las 3:50 a.m.

Autoridades acudieron al llamado y encontraron el cuerpo de la mujer en un “charco de sangre”, a la entrada de su casa. Según conoció El Heraldo, el predio en el que habitaba Quiroz Leiva “había sido adjudicado por el Gobierno Nacional a ella y a otras nueve mujeres, víctimas del desplazamiento forzado por la violencia”.

“Este es un hecho lamentable. Con la Fiscalía creamos un grupo especial para adelantar las investigaciones, se tomaron unas medidas especiales para protección de la familia. Seguimos en las indagaciones para conocer si esta persona había manifestado si tenía algún tipo de amenaza, debido a que no teníamos registro de estos hechos”, dijo el coronel Gustavo Berdugo, comandante de Policía en Santa Marta, citado por Caracol Radio.

En un perfil sobre la vida de la mujer, que publicó el medio Seguimiento.co, se habla de que la lideresa era oriunda de Valledupar, y que debido a la violencia tuvo que salir desplazada junto con su esposo y reubicarse en un corregimiento de Ciénaga.

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Allí vivió hasta que la violencia le arrebató a su esposo, lo que la obligó a salir con sus hijos pequeños hacia Santa Marta. Aunque en un principio “les tocó vivir de la caridad”, Seguimiento dice que con mucho esfuerzo y sacrificio la mujer trabajó para educar a sus hijos, y que a día de hoy sus dos hijas son enfermeras y los varones, ingenieros.

“Era una voz sumamente importante y siempre hizo saber los problemas que se presentaban en donde vivía”, puntualiza el medio, que detalla que como a ella le tocó la parte del predio que tiene casa “no era del agrado de algunas mujeres a quienes les tocó otras parcelas alejadas de la vivienda”.

Por ahora, autoridades anunciaron que investigarán este crimen, que se suma al de otros cinco líderes sociales que han sido asesinados en los primeros seis días de este 2019.