En julio de 2017, la estadounidense Slywia Tabor se fue a acampar y allí una araña le hizo un pequeño piquete en el tobillo, lo que con los días hizo que ciertas partes de su piel y de su carne en distintas partes del cuerpo empezaran a mostrar signos de necrosis (degeneración del tejido por muerte de las células, según la RAE), informa el portal LadBible.

Un mes después de la picadura, dice Tabor citada por LadBible, le salió un forúnculo en la ingle que creció rápidamente hasta alcanzar el tamaño de su mano, y fue entonces que fue al hospital.

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Una vez allí, los médicos le extirparon las áreas afectadas e incluso debieron hacerle injertos de piel en la zona abdominal para reponer el tejido muerto que habían retirado.

La mujer comenzó su dieta vegana en 2008 pero se enfermó y se sitnió muy débil, por lo cual adoptó una dieta más variada, en la que de vez en cuenta consumía carne.

Durante su recuperación después de la cirugía para remover el tejido necrotizado, notó que su organismo era incapaz de retener los nutrientes de la comida compuesta por vegetales y granos, por lo cual tuvo que incrementar notablemente su consumo de carne, que era lo único que permanecía más tiempo en su organismo y lo que proveía los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de su cuerpo.

En la actualidad, relata el medio, la exvegana solo come carne, incluso sin vegetales y carbohidratos, pues descubrió que en su caso particular obtiene mayor cantidad de proteína solo de los cárnicos (búfalo, res, aves) y las menudencias y entrañas, mientras que las verduras que sirven como guarnición arrastran dichos nutrientes.

La mujer asegura que hoy en día se siente más saludable que cuando mantenía una dieta vegana o baja en consumo de cárnicos.