Al parecer, el arzobispo habría fraguado junto a su hermano y su padre, Gerolamo, la manera de la importante suma de una cuenta de Bankitalia a otra registrada en Islas Vírgenes británicas, un paraíso fiscal, a nombre de ‘Su Ilustrísima’, reveló el diario La Stampa de Italia.

A la investigación por blanqueo de dinero la antecedió un sonado escándalo contra Guido y Gerolamo Balestrero por sobornos a funcionarios que habrían facilitado que una importación de carne argentina superara los límites establecidos por las autoridades españolas en 1998, recordó Infovaticana.

“Los Balestraro negociaron con la autoridades, pero aquel tráfico produjo ingresos de los que nada se supo entonces”, añadió ese medio que además dijo que el caso ha sumido al arzobispo en una especie de castigo luego de que fuera removido de su cargo como nuncio apostólico en Colombia el 6 de julio de 2018, para ser simplemente representante del Vaticano en la República del Congo.

En poder de los investigadores genoveses están varias interceptaciones de llamadas telefónicas que el arzobispo habría hecho desde Colombia, usando tarjetas SIM adquiridas en el país, supuestamente para mantener conversaciones secretas.

El diario La Stampa afirma que esas llamadas las hizo el exnuncio a su hermano y que este respondió desde dos hoteles, uno en Milán y otro en Génova, en donde habría acordado los detalles de la operación.

Sobre el arzobispo Ettore Balestrero se sabe que ha negado las acusaciones en su contra y que hasta antes de la investigación, era considerado uno de los clérigos con una de las carreras diplomáticas más brillantes en El Vaticano.

Un perfil del arzobispo, publicado por La Silla Vacía, dice que el papel de Balestrero en la visita del papa Francisco a Colombia consistió en asesorar a la Iglesia durante el evento, en la construcción de la agenda y como vocero del Vaticano ante los medios de comunicación.