El animal no solo se sube a la mesa donde está apoyado el político, sino que comienza a beber el líquido que había en su pocillo.

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En lugar de alarmarse por la presencia de su ‘amigo’, el alcalde reaccionó de forma calmada y contempló la divertida escena durante varios segundos.

Al final, hace a un lado al gato, se ríe un poco y continúa la sesión de preguntas.

Guardando las proporciones, estas imágenes hacen recordar la entrevista de la BBC con el académico Robert Kelly, quien se volvió viral tras la interrupción de sus hijos y su esposa cuando analizaba la situación de Corea del Sur por la destitución de su presidenta.