La Policía de Zaragoza recibió una llamada en la noche del jueves. El esposo de Santamalia denunciaba su desaparición, reseña el diario El País.

Contactada por las autoridades, una hermana de Rebeca “reconoció la relación sentimental de su hermana con su antiguo defendido” y les dio la dirección de Salvador Calvo, detalla el medio español.

Un grupo de agentes llegó al domicilio señalado. Nadie respondió. Gracias a los nombres en el buzón de la vivienda los oficiales ubicaron a Ana Salvador Calvo, la hermana del sospechoso, quien tenía una copia de la llave del lugar.

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A las 4:20 de la madrugada del viernes encontraron el cuerpo sin vida de la mujer, en el lugar señalado. Tenía heridas de arma blanca y reposaba “en medio de un gran charco de sangre”, describieron fuentes de la investigación al diario madrileño.

28 horas antes, en otro rincón de Zaragoza, un hombre se arrojó al vacío en un viaducto cuando una patrulla de la Policía Nacional se le acercó.

Este hombre portaba “más de mil euros” y no tenía documentos. Lo identificaron por medio de las huellas dactilares: era Salvador Calvo.