“El mensaje del presidente (Donald) Trump a Colombia es claro: debe darse marcha atrás al crecimiento récord en la producción de cocaína”, dijo el subdirector de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca (ONDCP, por su siglas en inglés), Jim Carroll, en un comunicado.

Según una estimación publicada este lunes hoy por la ONDCP, los cultivos de coca en Colombia aumentaron el 11 % en 2017 hasta alcanzar la cifra récord de 209.000 hectáreas, mientras que la producción potencial de cocaína pura también subió el 19 %, hasta las 921 toneladas métricas.

En ese mismo período, la capacidad de producción de cocaína en Colombia habría aumentado un 19 %, afirmó la entidad, pasa pasar de un estimado de 772 toneladas métricas en 2016 a 921 toneladas métricas en 2017.

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“Colombia es un importante aliado de Estados Unidos y tiene un papel crítico”, comentó Carroll.

Según el ONDCP, el aumento de la capacidad de producción de cocaína en Colombia se “relaciona directamente” con un incremento en el consumo de esa droga en Estados Unidos.

Esto se asocia a “un mayor número de casos de sobredosis y de violencia por el comercio de la droga”.

La ONDCP apuntó que el número de nuevos usuarios de cocaína en Estados Unidos creció nada menos que 81% desde 2013 “y el número de muertes por sobredosis se duplicó en el mismo período”.

Washington y Bogotá acordaron en marzo un plan para reducir el área de cultivos de cocaína a la mitad en un plazo de cinco años.

Este lunes, el ONDCP reconoció el compromiso colombiano de erradicar 70.000 hectáreas, pero apuntó que “esfuerzo máximo y resultados concretos se tornan necesarios para detener los cargamentos de cocaína” hacia Estados Unidos.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, mantuvo el viernes una conversación telefónica con el presidente electo de Colombia, Iván Duque, para felicitarlo por su victoria electoral y también para pedirle empeño en las acciones antidroga.

De acuerdo con la Casa Blanca, en esa llamada Pence le reforzó a Duque “la necesidad de moverse de forma decisiva para recortar la producción y el tráfico de drogas”.

A pesar de un brutal enfrentamiento de años con grupos narcotraficantes, Colombia sigue siendo el principal productor mundial de cocaína, un aspecto crucial y doloroso de la relación de ese país con Estados Unidos.