“Con el 99 % de los casos en China, [la epidemia] sigue constituyendo una verdadera emergencia para este país, pero es también una amenaza muy grave para el resto del mundo” afirmó Ghebreyesus.

Durante dos días, unos 400 científicos van a evaluar diversos medios para luchar contra la epidemia, concentrándose sobre todo en su transmisión y en los tratamientos posibles.

“Lo que importa ahora es detener esta epidemia y salvar vidas. Podemos lograrlo juntos, con su apoyo”, dijo el responsable a los participantes.

El jefe de la OMS pidió a todos los países que den muestras de “solidaridad” compartiendo las informaciones que posean. “Esto es particularmente importante en lo referente a las muestras y la secuencia (del virus)”. Para derrotar a esta epidemia necesitamos compartir las informaciones”, insistió.

Ghebreyesus confió en que esta reunión produzca una agenda en materia de investigación que ayude a investigadores y donantes.

Más de 42.600 personas han sido ya contaminadas por este virus en China continental y al menos 1.016 de ellas han muerto.

Fuera de China continental han fallecido dos pacientes, uno en Filipinas y otro en Hong Kong. Además hay más de 400 casos de infección confirmados en unos 30 países y territorios.