Al menos 500 migrantes que participaban en una manifestación desde el albergue, en el que están unos 5.000, se separaron de la marcha y se lanzaron, sin éxito, hacia la línea fronteriza de Estados Unidos.

“¿Ya estamos en Estados Unidos?”, preguntaron con desesperación migrantes mientras esperaban cruzar la doble valla fronteriza que separa la ciudad mexicana de Tijuana de la estadounidense San Diego.

Un equipo de la AFP constató que un grupo numeroso consiguió cruzar hasta un primero muro y trataron de cruzar el segundo, cubierto con púas, para lanzarse a Estados Unidos, donde agentes de la patrulla fronteriza se movilizaban.

Los guardias estadounidenses empezaron a lanzar gases lacrimógenos a los migrantes que trataban de ingresar a Estados Unidos.

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La multitud trataba de protegerse de los gases cubriéndose el rostro mientras que las madres auxiliaban a los niños.

La muchedumbre se arremolinaba sobre la línea fronteriza, empujándose entre ellos, en medio de gritos y llantos de los niños

Los migrantes gritaban que sólo querían pasar para tener una mejor vida y trabajar alentados por los gritos de vecinos de barrios empobrecidos de Tijuana.

Helicópteros estadounidenses sobrevolaban cerca de la frontera, controlando los intentos de cruzar de los migrantes.